La expresidenta de Chile Michelle Bachelet (2006-2010, 2014-2018) y candidata a la secretaría general de la ONU, se pronunció en Ginebra, Suiza, respecto de un eventual veto de los integrantes permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. “No debería decir esto, pero lo voy a decir porque realmente lo creo. Si alguien me veta porque creo en la democracia, porque creo en el multilateralismo, porque creo en los derechos de las mujeres, porque creo en los derechos humanos, me sentiré honrada”.Bachelet hizo estas declaraciones este martes, en un punto de prensa tras el debate en Ginebra, Suiza, junto a las también postulantes Rebeca Grynspan y María Fernanda Espinosa, pero se han conocido dos días después, a través de la divulgación de un video. La exmandataria chilena es candidata de México y Brasil para liderar la ONU, pero no de Chile, pues el presidente José Antonio Kast, de la derecha conservadora, le quitó el apoyo, que había empujado Gabriel Boric (2022-2026), aunque ha señalado que el país sudamericano no respaldará otras postulaciones.Bachelet es una de los cinco aspirantes para reemplazar a António Guterres, quien culmina el 31 de diciembre su segundo mandato en la secretaría general de Naciones Unidas. En Ginebra la exmandataria fue parte de un encuentro que organizó GWL Voices, la organización que promueve que una mujer esté al frente de la ONU, y la Fundación de las Naciones Unidas en Ginebra. Declinó participar el argentino Rafael Grossi, actual director general de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA). El expresidente de Senegal Macky Sall envió un video para presentar su propuesta.En el debate, Bachelet expuso sobre sus planes de cómo lideraría Naciones Unidas de ser electa para encabezar el organismo internacional, y dijo que será una “secretaria general independiente y siempre sobre terreno”. También anunció que pretende reformar la organización “para hacerla más ágil, eficiente y responsable, mediante el diálogo y la construcción de consensos”.Bachelet, además, dijo en el encuentro que, en caso de que ocurra algún conflicto en el mundo, y si lo amerita, ella ofrecerá mediación e “insistiendo en el derecho internacional”. También señaló no le “da miedo hablar” cuando tiene que hacerlo e “ir a donde haga falta para dialogar”. Y agregó: “Un secretario general independiente, pero sin fuerza para hacer algo, se convierte en un comentador de lo que sucede”.La exmandataria socialista fue la primera directora de ONU, entre 2011 y 2013, y también dirigió la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, con sede en Ginebra, un puesto que ejerció desde septiembre de 2018 hasta junio de 2022.