“Necesitaba salir de casa, conocer gente y moverme. Encontré todo eso en uno y ahora no lo cambio por nada”, dice Manuela (25), quien se anota todas las semanas a encuentros de pádel y asegura que fue "de las mejores decisiones" que tomó.Hace ya varios años que las redes sociales y las aplicaciones de citas cambiaron la forma de vincularse. Animarse a dar el primer paso, romper el hielo o conocer gente nueva muchas veces ocurre primero a través de una pantalla. Pero esa forma de interactuar también empezó a generar desgaste entre muchos usuarios.De hecho, el estudio Emotional Dynamics and Engagement Cycles in Swiping Dating Apps (2025) publicado en la revista Computers in Human Behavior Reports analizó por qué tantas personas se cansan de las apps de citas. Los autores concluyeron que el problema no suele ser un gran rechazo, sino la acumulación de pequeñas decepciones -como no conseguir matches, recibir pocas respuestas o sufrir ghosting- que "deterioran el estado emocional y reducen las ganas de seguir usando estas plataformas".En ese contexto, cada vez surgen más propuestas que buscan recuperar el encuentro cara a cara. Así aparecieron iniciativas como Match Point, Bicipiantes y Puesta Punto, que toman al running, el pádel o la bicicleta como punto de partida para conocer gente. Con dinámicas para romper el hielo y fomentar charlas espontáneas, muchos las llaman el nuevo "Tinder" del deporte."La bici es una excusa". Así resume Rodrigo Pol la idea detrás de "Tinder Bike", una propuesta organizada por la comunidad Bicipiantes que nació después de detectar que las salidas grupales generaban un fuerte vínculo entre personas que no se conocían."Nos dimos cuenta de que la gente hablaba de una manera mucho más relajada y se formaban muchos grupos. Ahí pensamos: si estamos en pleno auge del 'basta de Tinder', ¿por qué no hacer un Tinder Bike?", recuerda en diálogo con Clarín. El encuentro -que apunta a un público de entre 40 y 55 años- comienza con juegos para romper el hielo y luego los participantes salen a pedalear por Parque Saavedra. Incluso durante el recorrido realizan una especie de speed dating sobre ruedas: cuando suena el silbato, cambian de compañero para conversar con distintas personas."En vez de tener que juntarte en un café con toda la presión de una primera cita, acá venís a andar en bici y la conversación surge sola", explica.La misma lógica aparece en Match Point, un evento que combina pádel y socialización. Cada edición reúne a unas 60 personas de entre 18 y 60 años que, además de jugar partidos, participan de desafíos y juegos. "Siempre digo que es un evento de pádel con formato de cancha abierta", resume Johana, su organizadora.Se lo llama "Tinder pádel" porque uno de sus rasgos distintivos son las pulseras de colores, que indican la predisposición de cada participante. La roja significa que la persona fue únicamente a jugar; la amarilla deja abierta la posibilidad de que "fluya" algo más; y la verde señala que está "disponible para que haya un match"."Hasta te diría que antes de preguntarse el nombre se miran a ver qué pulsera tienen", cuenta. Y agrega que los encuentros, que se realizan una vez al mes en distintas canchas de la Ciudad, reúnen a personas que buscan mucho más que una pareja: "Hay gente que encuentra novio, pero también otros que hacen amigos o incluso contactos laborales. Es puro disfrute social".En Puesta Punto, en tanto, el foco está puesto en construir una comunidad a través del running y otras actividades como funcional o crossfit. Aunque nació como un grupo de entrenamiento, reconocen que muchas personas se acercan con la intención de ampliar su círculo social. Además de las corridas organizan desayunos, afters, social runs y viajes para fortalecer los vínculos entre quienes participan.El deporte como punto de encuentroLos tres organizadores coinciden en que el mayor atractivo de estas propuestas está en el componente social. El deporte funciona como una excusa para conversar, compartir una actividad y generar vínculos más espontáneos.Antonella, quien se sumó a las clases de funcional de Puesta Punto, asegura que la experiencia superó sus expectativas: "Empecé para hacer amigos y tener una actividad, pero encontré mucho más: un grupo de pertenencia. También tuve citas con un chico que va ahí. Está bueno porque nunca sabés qué es lo que va a pasar, siempre terminás conociendo a alguien".Según Diego Real, su fundador, ese resultado no es casual: "Está muy instalado tener una vida saludable y muchas veces la vida nocturna, que antes se usaba para conocer gente, hoy se reemplaza por este tipo de eventos".Para él, la parte social "es como una rueda de auxilio para los días que más te cuesta salir a entrenar". Y agrega que el diferencial del deporte es que favorece encuentros más genuinos. "Es un espacio de vulnerabilidad, donde uno se muestra tal cual es: cansado, transpirado, sin pose. Eso hace que la gente se conozca de forma mucho más natural", concluye.