Víctor Salgado ha revivido el operativo migratorio en el que murió su hermano mayor, Lorenzo Salgado Araujo, frente a distintas autoridades de los Texas Rangers, de la Fiscalía de Distrito del Condado Harris, del Departamento de Seguridad Nacional, del FBI... Casi siempre en presencia de su abogada, Ruby L. Powers. Ella dice que él ha sido fuerte, que quiere que la historia se conozca y que se haga justicia. Por eso, con cautela, ella repitió en una entrevista con EL PAÍS lo que ha escuchado de su cliente.A las 6.30 am de ese 7 de julio, Lorenzo Salgado Araujo recogió al último de sus pasajeros, su hermano Víctor, de 44 años. En la parte trasera de la van blanca ya iban sentados José Trinidad Rojas, de 51, y Daniel Tirado Pantoja, de 43. Todos iban a trabajar en una obra en construcción. Rodaban camino a la Interestatal 10 cuando vehículos sospechosos iniciaron una persecución “peligrosa” en la avenida Wayside y la calle Canal de Houston.Uno de los autos “se acercó demasiado, casi los choca. Lorenzo comentó que esa persona estaba loca, que qué estaba haciendo y luego trató de evadir al conductor. No estaban seguros de quiénes eran. No había señales, logos, nada”, narró la abogada desde su oficina en la ciudad texana. La persecución acabó cuando Lorenzo Salgado detuvo la van a un lado en la calle Canal.“Una persona se acercó rápidamente al vehículo por el lado del copiloto, les gritó ‘paren’ y poco después, casi de forma simultánea, disparó a través de la ventana, que estaba abierta. El disparo le dio a Lorenzo en la parte baja de la espalda. Víctor estaba en shock. Ambos estaban en shock”, dijo Powers.Víctor Salgado creyó que estaba herido y comenzó a mirar a su alrededor en un intento por entender qué estaba pasando: “Ahí se dio cuenta de que Lorenzo estaba sangrando, que sostenía su herida y gritaba del dolor. Decía: ‘Me mataron’ o ‘me están matando’. Al mismo tiempo, la persona abrió la puerta y arrastró a Víctor del auto. En ese preciso momento, él se da cuenta definitivamente de que se trata del ICE, porque ve el collar con la identificación”.Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrodillaron a Víctor en el asfalto y sintió dolor al caer sobre las piedras del pavimento. Lo esposaron con las manos hacia atrás. Recuerda que uno de los agentes le metió las manos en los bolsillos de su short y, al ver su identificación, gritó “¡mexicanos!”. Horas después, el Departamento de Seguridad Nacional diría en un comunicado que los agentes que persiguieron a estos cuatro inmigrantes ese martes por la mañana buscaban a otras personas (los medios reportaron que de Guatemala) y que quien disparó, lo hizo en defensa propia porque Lorenzo intentó embestir a los funcionarios. Víctor contó que frente a la van nunca hubo autos del ICE ni funcionarios, que todos aparecieron desde atrás.Del lado del conductor, Lorenzo fue esposado con las manos atrás y recostado sobre el suelo pese a que sangraba. Desesperado, con el poco inglés que pudo pronunciar, cuenta Powers, Víctor pedía desesperado: “¡Llamen a la policía para que ayude a mi hermano!”.“No tenía acceso a su teléfono, estaba esposado, viendo y escuchando a su hermano gritar del dolor. Me dijo que pasaron como 20 o 30 minutos hasta que llegó la ambulancia, mientras que él y los otros muchachos eran movidos de un carro (del ICE) al otro”, dice la abogada. “Para ese momento, cree que Lorenzo ya estaba inconsciente, estaba en un estado en el que ya no se movía”.Cuando la ambulancia recogió a Lorenzo, sus tres acompañantes fueron llevados al centro de detención del ICE en la localidad de Montgomery. Ese día, la sangre de Salgado quedó pintada en la calle Canal por horas, hasta que un aguacero torrencial la borró por la noche y arrastró el primer ramo de flores que un par de jóvenes le habían dejado.Este testimonio convierte a Víctor —y a los otros dos pasajeros de la van— en testigo material del operativo y de la muerte de Lorenzo. Presionado por congresistas y por una comunidad indignada, el Departamento de Seguridad Nacional tuvo que admitir días después que no quedó evidencia de los hechos porque ninguno de los agentes involucrados llevaba cámaras corporales o en los vehículos que utilizaron. En una rueda de prensa días después, la congresista demócrata Sylvia García aseguró que el mismo 7 de julio, la agencia federal movió al funcionario del ICE que disparó hacia otra ciudad del país.“Era su hermano y su mejor amigo”Powers dice que Víctor siempre muestra un aire de tristeza. A medida que lo conoce, nota que Lorenzo “era su hermano, su mejor amigo y como un padre”. “Él perdió todo eso en solo un momento”, asegura su abogada.La semana del operativo, Víctor estuvo en shock. La segunda fue de sufrimiento al saber que su familia vendría de México y de otras ciudades de Estados Unidos para despedirse de Lorenzo, todos juntos, mientras él seguía detenido.Con el apoyo del Consulado de México en Houston, la abogada logró que Víctor tuviera un momento con su hermano el viernes 17 de julio en la funeraria en la que se celebraría el verdadero velorio el sábado. Lo supervisaron un empleado de la casa fúnebre y funcionarios del ICE. Pese a la compañía, Powers asegura que el momento fue especial para Víctor: “Habló con su hermano. Lo abrazó”. Cree que el verdadero duelo lo sufrirá cuando pueda estar en libertad, con su familia.“Estoy muy agradecida de que pudo tener ese momento. Sin embargo, él no cometió ningún crimen y aún así lleva tres semanas detenido, alejado de sus amigos, tratando de entender por qué perdió a una de las personas más importantes de su vida”, apunta la abogada.El sábado 18 de julio la familia se juntó para tener un velorio y entierro privado. Powers cuenta que asistió, no solo para acompañar a los Salgado, sino para poder contarle a Víctor. Le habló de los caballos danzantes con los que despidieron a su hermano, tal como se hace en México; él se puso contento y le habló de cuánto le gustaban los caballos a Lorenzo y cuánto los disfrutaron de niños: “Creo que eso le dio un poco de paz”. El objetivo: la libertad—¿Por qué Víctor Salgado sigue detenido? —Esa es la pregunta del millón de dólares. Cuando fue encontrado por el ICE el 7 de julio sin un estatus más permanente, lo detuvieron y lo pusieron en procesamiento migratorio.—¿En proceso de deportación?—Sí, puedes llamarlo de esa manera.La libertad para Víctor es el objetivo de Powers. Hasta ahora, solo uno de los tres testigos materiales ha salido del centro de detención del ICE, José Trinidad Rojas. Una de las abogadas del equipo que trabaja en su caso, Gabriela Rivero, explicó por teléfono a EL PAÍS que se logró el miércoles a través de una petición de habeas corpus y que fue liberado con un grillete de geolocalización en su pie. Sus cortas intervenciones en medios coinciden con la narración que la abogada de Víctor recitó a este periódico.Powers ha abierto varias vías para que Víctor salga del centro de Montgomery y tenga una protección migratoria: un habeas ante un juez de distrito; una petición de parole porque tiene una solicitud pendiente para una Visa U, por ser testigo del crimen de su hermano, y una decisión previa dice que solicitantes de ese beneficio no deben ser detenidos o deportados; y una moción para terminar el caso ante la corte de inmigración, porque ya tiene peticiones pendientes y no puede ser deportado hasta que se resuelvan.Para la abogada, operativos como este, en el que murió Lorenzo, hacen que los inmigrantes se encierren en casa: “Están viviendo como en otra pandemia”. “Necesitamos parar la brutalidad del ICE, no podemos seguir en este camino y eso se ve en los reclamos públicos. La gente no quiere que esto siga pasando”, señala.Dos de los hijos de Lorenzo Salgado, Ronaldo y Lorenzo Jr., anunciaron el jueves en redes sociales que las pancartas y otros objetos que han estado por más de 20 días en la acera de la calle en que murió su padre fueron removidos por ellos mismos. Ronaldo aseguró que quieren colocarlos en un lugar en el que sean preservados “para que las futuras generaciones conozcan a mi papá y los hechos detrás de su injusta muerte”.
“¡Mexicanos!”, gritó un agente del ICE tras revisar la identificación del hermano de Lorenzo Salgado Araujo
La abogada de Víctor Salgado cuenta a EL PAÍS detalles del cuestionado operativo en el que murió el inmigrante mexicano tras el disparo de uno de los funcionarios y del que él fue testigo






