Tres testigos clave contradicen la versión oficial sobre los disparos de los agentes federales que mataron al inmigrante. El abogado de estos busca liberarlos de detención y mantenerlos en EEUU para que contribuyan con la investigación

Han pasado cuatro días desde que un agente migratorio baleó al inmigrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo en la calle de un vecindario hispano de Houston a plena luz de la mañana. En ese tiempo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha ido ajustando su versión de los hechos. Pero la voz de los tres pasajeros que iban en la van blanca con Salgado ha comenzado a tomar fuerza, a contradecir la versión oficial y a sumar al pedido de la familia para que se realice una investigación “transparente” e “independiente”.

“No estoy lista para afirmar hoy que son todas mentiras, pero sí que se va viendo de esa manera”, dijo la congresista demócrata de Texas Sylvia García en una rueda de prensa el viernes.

El martes siete de julio, tres pasajeros, todos mexicanos, iban camino al trabajo en la van junto a Salgado Araujo, un padre de 52 años: José Trinidad Rojas, de 51; Daniel Tirado Pantoja, de 43; y su hermano, Víctor Salgado, de 44. El abogado de inmigración Hugo Balderas-Ibarra los visitó el jueves en el centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) Montgomery, a más de una hora de la calle Canal de Houston, donde ocurrieron los hechos. Por separado, cada uno le contó lo ocurrido y, según el abogado, sus versiones coincidieron entre sí, pero no con las declaraciones de las agencias federales.