Las declaraciones escritas de los dos testigos revelan que nunca hubo agentes enfrente de la furgoneta que conducía el mexicano asesinado en Houston

Nuevos detalles revelados en los documentos judiciales presentados por los testigos contradicen la versión oficial sobre la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, el mexicano de 52 años abatido por los disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por las siglas en inglés) en Houston el 7 de julio. En sus declaraciones, escritas a mano, dos de los tres pasajeros que viajaban en la furgoneta que conducía Salgado Araujo explican con detalle como era imposible que el agente que disparó se sintiera amenazado porque nunca estuvo enfrente del vehículo.

“Que dicen que los querían atropellar, eso es mentira, ni un oficial había ni atrás ni adelante, estaban a los lados”, escribió José Trinidad Rojas Pliego. “En ningún momento hubo agentes enfrente del vehículo. Lorenzo puso el vehículo en park mientras los agentes estaban disparando”, afirmó el otro ocupante del asiento trasero de la furgoneta en su declaración manuscrita.

Poco después de que ocurriera el suceso, portavoces del ICE justificaron la acción de los agentes que acabó con la vida de Salgado Araujo, padre de tres hijos y que llevaba 35 años viviendo en Estados Unidos. Según su versión, la víctima intentó atropellarlos, por lo que el agente disparó en defensa propia. Los testimonios recién revelados, sin embargo, reproducen los hechos de forma distinta: un coche del ICE golpeó por detrás y después embistió por el lado la furgoneta blanca en la que viajaban los migrantes.