OpiniónEl verdadero riesgo de la inteligencia artificial no es la tecnología, sino el uso irresponsable de ella.02.08.2026 23:01 Actualizado: 02.08.2026 23:01 Le confieso, estimado lector, que escribo esta columna con una ansiedad creciente sobre el mundo que habitamos. No me gusta en lo absoluto el uso que le estamos dando a la inteligencia artificial. Y me produce una sensación de déjà vu que ya quisiera equivocada.Porque esto ya lo vivimos. Hace 15 años teníamos en las manos la herramienta de conexión más poderosa jamás inventada, las redes sociales, y decidimos usarla para desinformar, para hacer daño y para construir narrativas fanáticas e irresponsables que han dejado a la democracia en la UCI. Pudimos elegir la plaza pública para construir una mejor sociedad y elegimos el gallinero de odios e insultos. Ahora tenemos una tecnología infinitamente más poderosa y vamos camino de repetir la torpeza, solo que esta vez el margen de error es mucho más angosto, y la amenaza, más grave.El diario The Wall Street Journal acaba de dedicar una serie entera de su pódcast tecnológico a un fenómeno que resume el momento. En su feed de redes ya convive gente real con rostros digitalmente manipulados y con una abuela falsa que asiste a Coachella. Una abuela que no existe, en un concierto al que nunca fue, acumulando cientos de miles de likes de personas que sí existen. Los investigadores consultados advierten que esto ya no es un problema de engaños puntuales, sino una amenaza al tejido mismo de la democracia. Cuando ya no podemos distinguir lo real de lo fabricado, perdemos el suelo común sobre el que discutíamos.Con la bomba atómica supimos, al menos, que debíamos temerle. A esto le estamos dando las llaves de la casa mientras le celebramos absolutamente todoY mientras tanto, la IA ya está determinando cómo pensamos, cómo votamos y cómo nos relacionamos, sin que nos demos cuenta. El algoritmo decide qué leemos, el modelo redacta lo que enviamos, el filtro define cómo nos vemos. La delegación de tareas es tan cómoda que no se siente como delegación.El multimillonario visionario Elon Musk le acaba de decir a la directora de The Economist, en una conversación de casi hora y media, que la IA superará a toda la inteligencia humana combinada, que los robots harán prácticamente cualquier tarea y que hacia 2036 el dinero podría perder su sentido. Uno puede descontarle a Musk su historial de fechas incumplidas y su evidente interés comercial en la profecía, pero cuando la directora le preguntó cómo se sostendrían las empresas en ese mundo, el hombre más rico del planeta no tuvo respuesta. Si él no la tiene, imagínese usted y yo.No escribo esto para sembrar zozobra, y desconfío del apocalíptico profesional sabelotodo tanto como del optimista de coctel. La humanidad ha sorteado pestes, guerras mundiales y hasta la bomba atómica. Además, yo mismo uso estas herramientas a diario y reconozco su potencial extraordinario en medicina, en educación, en productividad y en otras tantas áreas del conocimiento. No soy un reacio al progreso con una columna en este diario.Pero esta adversidad tiene algo que las anteriores no tenían. Las otras las veíamos venir. Esta nos está transformando por dentro, en silencio, en medio de una ignorancia generalizada que empieza por los políticos que deben regularla y termina en los colegios que deberían explicarla. Con la bomba atómica supimos, al menos, que debíamos temerle. A esto le estamos dando las llaves de la casa mientras le celebramos absolutamente todo.No sé qué mundo nos aguarda, a usted y a mí. Sé que la ventana para decidirlo con lucidez se está cerrando, y que la primera batalla no es contra la máquina sino contra nuestra propia pereza de entenderla. Ver la cantidad de idiotas que les preguntan estupideces a los modelos; a los estrategas que buscan aupar a sus candidatos a punta de un uso maquiavélico de la IA y niños que hablan con ChatGPT como si fuera su mejor amigo es realmente descorazonador.La abuela de Coachella no existe. Nuestra distracción, sí. Y de las dos, la peligrosa es la segunda.DIEGO SANTOSEn X: @DiegoASantos Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.