Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, presidió la misa este domingo 2 de agosto en la Catedral Metropolitana e hizo un llamado a amar al prójimo y combatir las injusticias derivadas de la corrupción.
En la homilía estuvieron presentes el presidente Bernardo Arévalo, la vicepresidenta Karin Herrera y otros funcionarios de Estado.
«Deseo transmitirles, en primer lugar, el afectuoso saludo de su santidad el papa León XIV, que les tiene muy presentes y me pidió hacerles llegar su cercanía y su paternal bendición», externó Parolin al inicio de su reflexión.
Destacó que la Providencia Divina los reunió en la Catedral Metropolitana, dedicada al apóstol Santiago, «en esta bendita tierra de Guatemala para celebrar con alegría la Eucaristía como comunidad creyente formada por los hijos de este pueblo guatemalteco de viva fe y amor a Dios».
«Solo Dios, solo Dios puede saciar el hambre más profunda del ser humano. Y no solo el hambre de pan, sino también la sed de sentido, de amor, de esperanza, la sed de vida, de vida plena, abundante, de vida eterna», remarcó.












