El próximo miércoles 12 de agosto el cielo de Barcelona será también testigo del eclipse solar que, aunque no alcanzará la totalidad absoluta en la capital catalana, ofrecerá una cobertura excepcional del 99,7%. Este fenómeno, esperado con gran entusiasmo por la comunidad científica y el público general, transformará la luz del atardecer en una penumbra mágica. La ciudad se prepara para vivir un momento histórico, ya que no se veía un eclipse total en Catalunya desde el lejano 1905. Para conmemorar esta cita con el cosmos, uno de los monumentos más icónicos de la ciudad abrirá sus puertas de una forma muy especial. El Castell de Montjuïc ha sido elegido para ser el epicentro de esta observación gracias a su posición estratégica sobre el nivel del mar.
Los ciudadanos podrán disfrutar así de un marco incomparable para seguir el rastro de la Luna sobre el astro rey mientras el día se apaga. Será, sin duda, la ocasión perfecta para apreciar la magia del movimiento celeste y la transformación de la luz solar al caer la tarde. El Castell de Montjuïc es una fortificación que corona la montaña homónima cuyos orígenes se remontan al año 1640, durante la Guerra dels Segadors, cuando nació como un pequeño fortín de vigilancia estratégica. A lo largo de los siglos, la estructura fue modernizada por el ingeniero Juan Martín Cermeño, adquiriendo su actual forma de estrella característica. Tras décadas de historia militar y represiva, el castillo pasó a ser propiedad municipal en 2007, consolidándose hoy como un gran símbolo de paz.













