Con 30 años recién cumplidos se convirtió en actor y también espectador de primera fila de los claves cambios que realizó el gobierno militar en la segunda mitad de la década de los ’80. Juan Andrés Fontaine no sólo ocupó el cargo de director de Estudios del Banco Central durante ese periodo, sino también llegó a ser asesor del ministro de Hacienda de entonces, Hernán Büchi, quien fue el impulsor las reformas económicas liberales de los últimos años del régimen, caracterizadas por la creación del Banco Central (BC) autónomo, una brusca baja de aranceles, privatizaciones y ajustes del gasto público, entre otros.“Büchi tuvo que ganarse la confianza de Pinochet, empresarios y civiles para hacer las reformas económicas de los ‘80”, relata el ex ministro de Economía y Obras Públicas, quien lanzará el libro “El gran impulso: cómo la economía chilena despegó entre 1985 y 1989”, donde destaca el liderazgo de Büchi en las reformas y la continuidad que la Concertación le dio a estas políticas a partir de 1990. Editado por Faro UDD, el texto será presentado el 6 de agosto por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el académico de la Universidad de California (UCLA), Sebastián Edwards.¿Corrieron peligro las transformaciones de Büchi a propósito de las dudas que surgieron con el modelo tras la crisis del ‘82?-Así es. La administración de Büchi comienza en 1985 cuando la economía estaba sumida en una profunda recesión, con una gran caída de los ingresos, un gran aumento del desempleo y una crisis financiera. Esta crisis se arrastraba desde, incluso, fines de 1981 y había sido producto de una sucesión de impactos como una fuerte alza de la tasa de interés en el mundo y una fuerte caída del precio del cobre. Y había una gran crisis de la deuda en toda América Latina, con una salida de capitales fuerte y una interrupción de los pagos de deudas externas en toda la región. Eso desata una gran crisis macroeconómica, financiera; los deudores quedan arruinados, los bancos también y, finalmente, viene la intervención de los bancos en el ‘83.Entonces, este gran experimento, que tiene una inspiración liberal, pero que en realidad tiene elementos que después pasan a ser parte de muchos programas económicos de distintos países, lo que hace es abrir la economía, ordenar las finanzas públicas, liberar los precios y privatizar empresas. Esas medidas y ese modelo parecían naufragar en ese momento. Incluso, hubo artículos desde afuera que hablaban del fracaso… Acá hubo críticas iniciadas desde la oposición política, desde la disidencia. Entonces, muchas críticas a estas reformas, que se iniciaron a mediados de los ‘70, se vieron “validadas”. Había una sensación que el modelo había muerto.Por lo tanto, fue más difícil llevar adelante estos cambios...-Sí. Büchi fue extraordinariamente visionario y valiente en reencauzar la política económica de algunas desviaciones que había tenido y también en profundizar el avance del modelo.03 septiembre 2025
Juan Andrés Fontaine: “Büchi tuvo que ganarse la confianza de Pinochet, empresarios y civiles para hacer las reformas económicas de los ‘80” - La Tercera
El exministro adelanta los elementos claves de las transformaciones liberales de la segunda parte de la década de los ‘80 que están incluidas en el libro “El gran impulso: cómo la economía chilena despegó entre 1985 y 1989” que lanzará esta semana. “Todos fuimos sorprendidos con el hecho de que los rasgos esenciales del modelo fueran mantenidos a partir de 1990”, afirma el economista, quien aplaude la gestión de Jorge Quiroz. “Es la persona adecuada en este momento”.







