“No es poco decirle ‘ladrón’, ‘presidiario’ y ‘basura’ al presidente de un país amigo y vecino que, además, es nuestro principal socio comercial: 31.195 millones de dólares intercambiados en 2025, récord en 13 años, lo acreditan. Dos preguntas surgen inmediatas. ¿Era necesario? ¿Para qué?”.La pregunta se la hace el editor del diario argentino Clarín, Pablo Vaca, a raíz del impasse diplomático protagonizado por el presidente argentino, Javier Milei, luego de las duras declaraciones que formuló contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y otras autoridades del país durante un acto político realizado el 25 de julio en Sao Paulo, donde se oficializó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.Durante su discurso, Milei lanzó duras críticas contra Lula, a quien calificó de “presidiario”, y cuestionó al gobierno brasileño, al que describió como integrado por “socialistas ladrones”. Además, expresó su respaldo a Flávio Bolsonaro como el candidato capaz de “detener a Lula” en las elecciones de octubre.El presidente de Argentina, Javier Milei, en el lanzamiento de la campaña de Flávio Bolsonaro en Sao Paulo. Foto: @BolsonaroSP en X El presidente argentino también cuestionó al ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, luego de afirmar que el magistrado le había negado un pedido para visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años y tres meses de prisión por tentativa de golpe de Estado, intentar derogar por la fuerza el orden democrático de Brasil, atentar contra instituciones del Estado y causar daños a bienes públicos protegidos durante el asalto de sus seguidores a edificios gubernamentales el 8 de enero de 2023.Los insultos de Milei recibieron una rápida respuesta: el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, y al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, para que dieran explicaciones. “En términos diplomáticos, la iniciativa demuestra un profundo descontento entre ambos países”, comentó el diario Folha de Sao Paulo en su editorial, donde calificó la performance del presidente argentino como una “ópera bufa”.Para Merval Pereira, columnista del diario O Globo, “Invitar a Milei fue un gran error por parte de Flávio Bolsonaro”. “El lenguaje y el comportamiento del presidente argentino Javier Milei durante su visita a Brasil fueron totalmente inapropiados. Es una persona que desconoce los límites de la presidencia”, señaló en un artículo de opinión. “No fue un ‘timing’ correcto para una campaña electoral popular. La actitud de Milei era la de un líder populista, pero no representa una presidencia admirada y respetada en Brasil. No existe ninguna conexión política entre Brasil y Argentina; al contrario, hay competencia, y no sé si eso beneficia a Flávio”, insistió.El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su par argentino, Javier Milei, durante la 67ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, en Foz do Iguacu, Brasil, el 20 de diciembre de 2025. Foto: Xinhua/Lucio Tavora [e]LUCIO TAVORA Desde Argentina, en tanto, el influyente columnista del diario La Nación, Joaquín Morales Solá, se refirió a Milei como “un presidente con el método del escrache”. “Nunca antes se había visto a un presidente tratar de la manera que Milei trató a Lula o a un juez supremo de un país extranjero sin que estos le hayan hecho nada ni le hayan dicho nada. Pero, ¿es una estrategia sobreactuada de Milei ante una sugerencia de Trump o responde de algún modo a la necesidad de Milei de volver a la furia que lo hizo presidente en 2023?”, se preguntó Morales Solá.Y agregó: “La falta de respeto a la investidura presidencial de otro presidente le resta autoridad moral a un jefe del Estado para reclamar el respeto a su propia investidura. En síntesis, lo que Milei provocó con Brasil tiene el tamaño de una gravedad nunca vista antes”.En busca de explicaciones a la actitud de Milei, Morales Solá citó el comentario de un alto funcionario del gobierno argentino, quien aseguró que el “alboroto” del inquilino de la Casa Rosada durante su “furioso” fin de semana en Brasil “fue una sobreactuación del presidente argentino por una sugerencia de Donald Trump para que ayude a la familia Bolsonaro en el país vecino y perjudique al actual mandatario brasileño Lula da Silva. Lula buscará la reelección frente a Flávio Bolsonaro el próximo 4 de octubre”.“Este Bolsonaro es hijo del expresidente de ese país, Jair Bolsonaro, condenado por el Tribunal Supremo de Justicia a 27 años de cárcel por el delito de liderar una organización criminal que intentó un golpe de Estado en 2023 para impedir que Lula asumiera la presidencia. Pero ningún funcionario del gobierno dice saber si Trump le pidió tanto a Milei o si este decidió por su cuenta llegar hasta donde ningún otro presidente argentino había llegado en sus controversias internacionales”, escribió.“Para Milei y, en especial, para Trump, la idea de entorpecer un nuevo período de Lula en Brasil resulta crucial”, señaló el analista Eduardo van der Kooy en Clarín, que habla de una “tarea sucia, compleja”, que lleva adelante el líder libertario “a fin de congraciarse un poco más” con el inquilino de la Casa Blanca.LULA NINGUNEÓ LAS CRÍTICAS DE MILEI: "¿QUIÉN ES ESE TIPO?"El presidente de Brasil contestó con ironía cuando le preguntaron por los cuestionamientos e insultos que el argentino lanzó el sábado: "¿Quién es ese tipo?", dijo. La declaración se dio luego de que Brasil convocara a… pic.twitter.com/tHyq87lqm0— Clarín (@clarincom) July 28, 2026