A partir de este lunes, el gobierno de Javier Milei comenzará una nueva pulseada con los gremios. Utilizará el paro nacional docente que convocó la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) para desplegar las herramientas que le otorga la vigente ley de reforma laboral. Pretende sancionar a los sindicatos para disciplinar una dirigencia gremial que busca retomar la iniciativa, con una serie de acciones a lo largo de la semana. El oficialismo mostró dos reacciones a la huelga que convocó CTERA el jueves ante la falta de negociación paritaria. La más relevante fue la que realizó ayer por la tarde: mediante un comunicado, el ministerio de Capital Humano que tiene a su cargo la secretaría de Educación, avisó que avanzará con una “inspección muestral en escuelas de todo el país”. El objetivo de la cartera condudica por Sandra Pettovello es “verificar que las entidades gremiales que convocan al paro nacional respeten el cumplimiento del 75% de la prestación habitual del servicio educativo”, tal como establece la ley de modernización laboral que se sancionó en febrero. El texto consagró a la educación como servicio esencial en su artículo 101.

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