Análisis Exclusivo suscriptores Petro se va de Casa de Nariño dando explicaciones por denuncias de poder desbordado de dos jóvenes de su entorno: Juliana Guerrero y Gabriela Muñoz.El presidente Gustavo Petro en Cali. Foto: AFPPERIODISTA01.08.2026 22:01 Actualizado: 01.08.2026 22:05
El telón para el primer gobierno de izquierda en el país, el de Gustavo Petro, cae en medio de un nuevo escándalo: el de las denuncias del poder acumulado por jóvenes mujeres que, sin mayor experiencia laboral ni preparación académica, son señaladas incluso por antiguos alfiles del mandatario de ser el poder en la sombra en instituciones clave para el Estado colombiano. LEA TAMBIÉN Desde la violación de topes en la campaña presidencial del 2022 –que dio lugar a la primera ‘condena’ del Consejo Nacional Electoral por esos cargos en toda la historia y que ahora tiene capítulos pendientes en la Fiscalía y la Comisión de Acusaciones de la Cámara– hasta las denuncias sobre el poder de las hermanas Guerrero y de Gabriela Muñoz, los señalamientos de supuesta corrupción han tocado los más cercanos círculos y hasta el entorno familiar del saliente mandatario. El presidente Gustavo Petro. Foto:Vanexa Romero / EL TIEMPOJuliana Guerrero –defendida a capa y espada por Petro y quien será acusada por la Fiscalía por el caso de falsificación de títulos universitarios en su fallido nombramiento como viceministra de la Igualdad– está ahora señalada de cobrar coimas para aceitar contratos con entidades oficiales. En el caso de Gabriela Muñoz –como Guerrero, conocida por el país gracias a sus fotos en redes con Petro– siguen revelándose denuncias sobre su supuesto poder y el de su familia en la Aerocivil.“Todos los gobiernos tienen escándalos de corrupción, pero lo que le juega en contra al gobierno Petro es que esos escándalos están siendo protagonizados por personas muy cercanas a él”, dice el analista y catedrático Juan Federico Pino. LEA TAMBIÉN De acuerdo con revelaciones de la revista Semana, las Guerrero cobraban hasta un millón de pesos por simplemente tener una reunión con ellas y luego se comprometían a la entrega de contrataciones a cambio de 200 millones de pesos y una comisión de 10 por ciento del valor de cada proyecto adjudicado. Supuestamente, el entramado de corrupción tocaba proyectos del Ministerio del Interior, el Ministerio de Vivienda y otras entidades.El clima se enrareció aún más con las declaraciones de Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y quien fue declarada insubsistente este viernes de su cargo como cabeza del Fondo Adaptación. La misma mujer que durante más de un año fue la mano derecha de Petro volvió a salir a medios para hablar de las supuestas irregularidades en el Gobierno del que hizo parte en su nivel más profundo.El presidente Gustavo Petro durante su discurso en la plaza de Bolívar. Foto:PresidenciaEsta vez, prendió el ventilador con más potencia. No solo aseguró que sí existe el entramado de corrupción que habrían montado las hermanas Guerrero, sino que habló de otras mujeres que habrían aprovechado su cercanía con el primer mandatario para controlar la contratación de otras entidades, entre ellas a la joven Gabriela Muñoz. También habló de supuestas amenazas de su exjefe, una versión que este relacionó con supuestos problemas psiquiátricos de una funcionaria que calificó como incapaz, a pesar de que él mismo la puso en varios de los más altos cargos de su gobierno. LEA TAMBIÉN A pesar de la gravedad del escándalo, Petro se mantuvo inicialmente en su posición de defender a las hermanas Guerrero. Dijo que la cercanía con las cuestionadas se debía a la “coherencia” política de ambas y trató de acallar las versiones de una supuesta relación con Juliana Guerrero, un hecho que lo llevó incluso a recibir críticas de su propia familia.Mary Luz Herrán, su primera esposa y mamá de dos de sus hijos, aseguró en un trino: “Te he apoyado en el 99 por ciento de tus aciertos y desaciertos. Te he apoyado hasta en medio de tus olvidos”. Sin embargo, enfatizó que en esta ocasión le resulta “imposible” mantener el respaldo, apelando a los mismos principios que Petro solía inculcar sobre la necesidad de “separar lo personal de lo político” y priorizar la razón sobre el corazón. “No perdí mi libertad siendo adolescente en una cárcel para tener que ver lo que pasa ahora”, sentenció.El presidente Gustavo Petro durante el último consejo de ministros. Foto:PresidenciaComo Herrán, algunos sectores del Pacto Histórico también expresaron su decepción y trataron de marcar distancias. “Estos hechos no nos invitan a cerrar filas alrededor de los implicados. Nos obligan a cerrar filas alrededor de los principios”, dijo Gustavo Bolívar. LEA TAMBIÉN “No podemos permitir que un puñado de ambiciosos nublen el balance completo de un gobierno. Combatir la corrupción exige firmeza, pero también honestidad intelectual”, dijo el exsenador del Pacto.Aunque los sectores más radicales siguen hablando de un supuesto complot mediático y, como Petro, han tratado de ubicar a Angie Rodríguez como cercana al nuevo gobierno, las voces críticas siguen sonando con fuerza desde la izquierda, donde se abre un debate sobre el tipo de liderazgo que tendría la oposición en cabeza de un líder como Petro. En medio de ese debate, ha sido llamativo el silencio del senador Iván Cepeda, el candidato que, aunque perdió la presidencia, tuvo 12,7 millones de votos y quien ha preferido el bajo perfil frente a los nuevos escándalos que tocan a su jefe político.Angie Rodríguez y el presidente Gustavo Petro. Foto:DAPRECarlos Carrillo, reconocido enemigo de Angie Rodríguez, reconoce el impacto que estos hechos han tenido sobre el proyecto político. LEA TAMBIÉN “Yo creo que el presidente Petro comete un grave error al sacrificar no solamente su capital político, sino el de toda la izquierda”, dice en referencia a la defensa que ha hecho el mandatario de personas cuestionadas. Según su lectura, esa actitud terminó incidiendo en la derrota presidencial: “Fíjense que terminamos perdiendo las elecciones por 250.000 votos, un margen insignificante. Así que uno perfectamente podría pensar que con un solo escándalo menos habríamos podido ganar”, afirma el exdirector de la UNGRD.Todo esto en medio del carrerón del gobierno saliente por dejar amarrados billonarios contratos. Así, el gobierno de Petro termina en medio de escándalos que aún tienen que ser investigados por la justicia, pero también con actuaciones inéditas de las autoridades para tratar de blindar la transparencia en el manejo del presupuesto en los días finales de la administración.Ese es el sentido de las inusuales ‘tomas’ de la Contraloría y su policía judicial al Ministerio de Hacienda y la Fiduprevisora, para blindar información sobre el manejo contractual, y el freno del Consejo de Estado al polémico traslado de cuatro billones de pesos a la UNGRD ordenado por el presidente Petro hace una semana, así como a la resolución que convertía en días hábiles para contratación oficial los fines de semana.UNGRD Foto:UNGRD. LEA TAMBIÉN Un largo dossierEl ‘gobierno del cambio’ que llegó en 2022 a la Casa de Nariño con la bandera de la lucha contra la corrupción termina como uno de los más cuestionados en la historia reciente.En los primeros meses estalló el escándalo de los más de $ 1.053 millones que, según la Fiscalía, recibió Nicolás Petro, hijo mayor del primer mandatario, de manos de Santander Lopesierra, conocido como ‘el Hombre Marlboro’, y Alfonso el ‘Turco’ Hilsaca para la campaña presidencial. Supuestamente, nunca llegaron a las cuentas del esfuerzo electoral, y se los habría quedado Petro Burgos, por lo que fue llevado a juicio por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito.Aunque Petro intentó mostrar el caso como producto de una supuesta persecución de la Fiscalía de Francisco Barbosa, la administración de Adriana Camargo se mantuvo firme con el proceso. Y sobre el hijo mayor de Petro, cuya sentencia debería darse en cuestión de meses, rondó desde el primer momento el mismo cuestionamiento que hoy se hace sobre las jóvenes supuestamente allegadas al primer mandatario: las supuestas presiones sobre las cabezas de entidades públicas aprovechando su cercanía a la figura presidencial.El presidente Gustavo Petro en la cumbre de líderes en Washington. Foto:Presidencia LEA TAMBIÉN Tras el escándalo de Nicolás, empezaron a moverse las investigaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) al encontrar posibles violaciones a las reglas de la financiación de las campañas presidenciales. Desde los primeros meses, hubo señalamientos de violación de topes y la entrega de recursos por fuentes prohibidas, como donaciones de Fecode y la USO. Estas primeras investigaciones fueron acentuadas por la pelea entre la entonces cabeza del Dapre, Laura Sarabia, y Armando Benedetti, que era en ese momento el embajador en Venezuela.En medio de la pugna se conoció el caso de Marelbys Meza, la empleada doméstica que fue víctima de chuzadas ilegales y sometida a una prueba de polígrafo, ambas de forma irregular, por la desaparición de un dinero de la casa de la que para ese momento era la mano derecha del primer mandatario.También se filtraron unos audios entre Sarabia y Benedetti, en los que el entonces diplomático daba a entender que a la campaña presidencial entraron dineros irregulares. Después, el hoy ministro del Interior trató de quitarles fuerza a sus dichos y los calificó como producto de una discusión acalorada con Sarabia.Laura Sarabia, exdirectora del DPS, en la Cámara de Representantes. Foto:Prensa Cámara LEA TAMBIÉN En febrero del 2024 estalló el que hasta ahora es el escándalo más grave del gobierno Petro: el desfalco de la UNGRD. Lo que comenzó como una investigación periodística por el sobrecosto en la compra de unos carrotanques de agua para La Guajira terminó siendo el caso más grave de corrupción de la actual administración. La entidad fue usada para obtener recursos para aceitar el trámite de las propuestas del Gobierno en el Congreso, según las investigaciones de la Corte Suprema y la Fiscalía. Por estos hechos, está en prisión preventiva el exministro del Interior Luis Fernando Velasco, los expresidentes del Congreso Iván Name y Andrés Calle, y al menos dos funcionarios del gobierno Petro están fugados de las autoridades: César Manrique y Carlos Ramón González.Protagonista de primer orden en el manejo de la campaña y luego presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa se convirtió en una de las figuras más controvertidas del Gobierno. Está respondiendo ante la Fiscalía tanto por la violación de topes como por el oscuro negocio de un lujoso apartamento con un empresario del mundo del petróleo. Y a lo largo de estos cuatro años, el supuesto poder de su pareja en varias entidades públicas fue centro de varios escándalos.Ricardo Roa expresidente de Ecopetrol. Foto:Néstor Gómez. Archivo EL TIEMPOLa bandera anticorrupción con la que llegó el petrismo quedó herida de muerte desde entonces y se fueron acumulando los escándalos. La figura del ‘zar’ de Transparencia, Andrés Idárraga, fue para los analistas intrascendente y utilizada políticamente. Tanto que, en un país en el que la corrupción es percibida como uno de los principales problemas públicos, esa dependencia es una de las menos conocidas y valoradas por los colombianos. LEA TAMBIÉN “Era previsible que en el gobierno Petro se iba a perder la compostura ética porque nunca hubo una ruta definitiva. Un escándalo por acá y otro por allá, pero eso obedece a no tener una hoja de ruta a transitar. Una cosa es tener plan de desarrollo y otra saberlo aplicar”, dice el analista Jairo Libreros.En aras del pragmatismo político, Petro optó por privilegiar en su círculo más cercano a personajes cuestionados como el mismo Benedetti y el investigado exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, en detrimento de figuras respetadas de la izquierda como Susana Muhamad y Jorge Rojas.Con nuevos cuestionamientos sobre los supuestos negocios de la exprimera dama Verónica Alcocer y los exasesores catalanes de Petro, la semana final del mandato de la izquierda seguirá marcada por las polémicas. LEA TAMBIÉN “Más allá del impacto en el gobierno Petro, el aumento de estos escándalos ha acrecentado la desconfianza de los colombianos en las instituciones”, dice Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia. Señala que administraciones como la actual siguen “abonando a las brechas que hay entre el Estado y una ciudadanía que siente que el poder se usa para beneficiar a unos pocos”. Expertos también indican que los recientes escándalos le juegan en contra a la naciente oposición del Pacto Histórico y le son favorables al nuevo gobierno, pues este llega con la bandera de ponerle fin a todo lo malo de la administración Petro. Entonces, llega con más impulso para su cruzada de limpieza burocrática.La posesión de Abelardo De La Espriella Foto:JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














