0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLo cuenta una persona que hacía turismo en Londres durante el Mundial. El mismo día en que tenía que jugarse la semifinal entre España y Francia, el turista entró, a media tarde, en un pub de Chelsea para resguardarse del calor que este verano está abrasando la capital de Reino Unido. Allí se dio cuenta de que el propietario había colocado, junto a la ventana, las banderas de los cuatro países semifinalista: la inglesa, la argentina, la francesa y la española, una forma muy diplomática de invitar a los seguidores de las cuatro selecciones a ver los partidos en su local. La sorpresa llegó cuando una ráfaga de aire movió la bandera española. No es posible, pensó el turista. Aquella mancha negra que se intuía bajo los pliegues no parecía corresponder con el escudo constitucional. Curioso, se acercó hasta la bandera y confirmó sus temores: se trataba de la enseña franquista, presidida por el siniestro aguilucho. Con toda probabilidad, el responsable del pub desconocía que aquella era una versión fascista de la bandera española. Por cierto, Amazon la vende sin complejos a 19 euros.
La bandera equivocada, por La Mirilla
Lo cuenta una persona que hacía turismo en Londres durante el Mundial. El mismo día en que tenía que jugarse la semifinal entre España y Francia, el turista entró, a media tarde, en un pub de Chelsea para resguardarse del calor que este verano está abrasando la capital de Reino...






