Coincidencia en el tiempo, acelerón estratégico del sector o ambas cosas a la vez. La mayoría de grandes bancos españoles acaba de anunciar cambios sustanciales en sus cúpulas directivas, en un momento donde sus resultados vuelven a registrar cifras récord. Lo justifican porque ha llegado el momento de cambiar el paso y, sobre todo, porque la inteligencia artificial (IA) ya está modificando su operativa y la relación con los clientes. Así lo han hecho BBVA, Santander, Sabadell, con cambios de distinto calado y en distintas áreas. También Caixabank ha anunciado un relevo en su alta dirección, pero, en este caso, ligado a la banca de inversión, un nicho de negocio centrado en los grandes patrimonios que se ha convertido en un pilar de crecimiento.

Las entidades asumen que la IA ya está cambiando su actividad, aunque no se sabe exactamente cuál va a ser su calado y de momento, al menos en España, recalcan que no prevén que suponga un recorte de plantilla.