Daniel LozanoActualizado S�bado,
agosto
21:15Bajo control absoluto de Washington y con una base de operaciones en Madrid. El hermetismo marca el comienzo de la "iniciativa" del experimento Venezuela, como la define el Departamento de Estado de Estados Unidos, en la que una delegaci�n chavista y otra opositora tienen el mandato de llegar a diciembre con un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), capaz de trazar una ruta para reabrir las urnas a finales del a�o que viene. Un proceso que nace con la expectativa estadounidense de que produzca muchos resultados y poco ruido, en las ant�podas pol�ticas de lo venezolano, donde ya el ruido es enorme: tanto en el seno de la oposici�n por la exclusi�n de la Premio Nobel Mar�a Corina Machado como en grup�sculos de chavistas originarios, escandalizados por lo que acreditan es la p�rdida de la soberan�a nacional, mientras los hermanos Delcy y Jorge Rodr�guez se empe�an en crear una especie de nueva revoluci�n denominada Venezuela Renace. Washington daba los �ltimos brochazos para que la comisi�n negociadora opositora se trasladara desde Madrid, donde ha permanecido reunida en la �ltima semana para preparar las mesas t�cnicas de las cinco comisiones que se har�n p�blicas en las pr�ximas horas, hasta Caracas. En la capital permanecer�n un par de semanas para los primeros encuentros con la delegaci�n encabezada por Jorge Rodr�guez, hermano mayor de la presidenta Delcy y jefe de la AN chavista elegida de forma fraudulenta el a�o pasado. Los temas que las dos comisiones tuteladas abordar�n conforman el espinazo que dar�a paso a la tercera etapa del plan estadounidense, transici�n y elecciones libres y democr�ticas. Los cinco rectores del CNE no llegar�an solos: les acompa�ar�an una actualizaci�n del censo electoral (nueve millones de venezolanos huyeron del chavismo para conformar la mayor di�spora de este siglo), la auditor�a del sistema y un calendario electoral. La pieza del puzle electoral se completar�a con la composici�n de la nueva Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), trascendental para los comicios. Tanto para esta sala como para el resto, sobre todo la Constitucional, los hermanos Rodr�guez ten�an todo listo para imponer a sus jueces en sustituci�n de los que Cilia Flores, la mujer del dictador Nicol�s Maduro, ten�a bajo su control absoluto. La legalizaci�n y la devoluci�n de sus tarjetas a partidos opositores condenados por este tribunal y el levantamiento de inhabilitaciones pol�ticas, como la que sufre la propia Machado, son algunas de las tareas por concretar. En este contexto, es significativo que John Barret est� al frente de la Embajada de EEUU en Caracas, ya que este diplom�tico, "tan duro como simp�tico", aseguran en la oposici�n, negoci� con fuerza la composici�n del Supremo en Guatemala, su anterior destino. Otra de las comisiones se encargar� de devolver al pa�s la libertad de expresi�n, de reabrir las radios y peri�dicos y de cambiar las televisiones. Los presos pol�ticos, alrededor de 400 todav�a pese a los siete meses de excarcelaciones y amnist�as, son otra de las grandes tareas por acometer, y sin duda una de las grandes falencias del proceso puesto en marcha. En definitiva, se trata de un mecanismo de trabajo tutelado por Estados Unidos para que no pase lo mismo que ha ocurrido en 27 a�os de revoluci�n: que el chavismo incumpla todos los acuerdos alcanzados con mediaci�n internacional, ya fuera del propio gobierno estadounidense, Noruega, Catar, el Vaticano o los pa�ses vecinos. De hecho, la misma fecha del 1 de agosto fue impuesta por Washington ante el evidente intento del chavismo 3.0 de aprovechar el doble terremoto de San Juan para ganar tiempo una vez m�s, una de sus grandes especialidades hist�ricas. Una tragedia que pese al poderoso apoyo otorgado por EEUU, con m�s de 2.000 hombres sobre el terreno, ha dejado claro a la parte m�s pol�tica de la administraci�n de Donald Trump la incapacidad de la revoluci�n tras los d�as iniciales de caos e incapacidad total. Fue el propio secretario de Estado, Marco Rubio, quien decidi� apretar el acelerador de un plan en el que ya ten�a trabajando a uno de sus hombres, Michael Kozak, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. Este diplom�tico fue el encargado de contactar con Dinorah Figuera, presidenta de la extinta Asamblea Nacional (AN) 2015, de la cual queda una comisi�n delegada compuesta por 18 ex diputados opositores. De ese grupo saldr�n los 12 elegidos para participar en el mecanismo negociador, todos ellos militantes del centrista Primero Justicia (PJ) y de Voluntad Popular (VP). Ambos partidos tambi�n tienen a sus l�deres exiliados en Espa�a, como buena parte de los 12 delegados: Julio Borges (PJ) en Valencia y el ex prisionero pol�tico Leopoldo L�pez (VP) en Madrid. Aunque falta el visto bueno final de los estadounidenses, los elegidos son la propia Figuera y Ram�n L�pez, como peso pesado del grupo opositor, ambos de PJ como Jorge Mill�n, Karin Vera, Juan Miguel Matheus y Elimar D�az. Por parte de VP est�n convocados Marco Aurelio Qui�ones, Sergio Vergara y Macario Gonz�lez. "No empieza una negociaci�n convencional, esta vez es diferente. EEUU gobierna Venezuela y tiene el poder y la determinaci�n de hacer que el chavismo cumpla lo que firma", sentenci� el analista pol�tico Enderson Sequera.













