AnálisisEl fin de las sanciones al régimen será uno de los puntos claves. Ninguna de las partes va unificada a la mesa.Chavismo y oposición en Venezuela. Foto: Archivo Particular / Ilustración hecha con IACORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS01.08.2026 08:08 Actualizado: 01.08.2026 08:08
Este sábado 1.° de agosto se inicia un nuevo proceso de diálogo entre un grupo de opositores apoyados por Estados Unidos y el chavismo encabezado por Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento y hermano de Delcy Rodríguez, a cargo del Gobierno, también por decisión de la Casa Blanca. A días de cumplirse siete meses de la captura y extracción de Nicolás Maduro por parte de la administración de Donald Trump, lo que prima es la expectativa al ser el intento de diálogo número 18 entre el chavismo y la oposición en la última década. Impregnado de total hermetismo entre las partes, el proceso fue criticado debido a que dentro de la ecuación hay un actor clave que quedó por fuera de la mesa: María Corina Machado. LEA TAMBIÉN La Nobel de Paz en el exilio anunció en un comunicado firmado junto con Edmundo González Urrutia, quien defienden fue el legítimo ganador de las presidenciales del 28 de julio de 2024, que "miembros de la Asamblea Nacional de 2015 y representantes del régimen” habían anunciado “la creación de un mecanismo entre ambos en cuyo diseño, construcción y funcionamiento, no participamos”. Dinorah Figuera, opositora venezolana Foto:AFPLa representación opositora estará encabezada por Dinorah Figuera, una parlamentaria de bajo perfil que funge como presidenta del Parlamento electo en 2015 y que Washington reconoce como legítimo. Tras ocho años en el exilio en España, donde se dedicaba a cuidar adultos mayores para ganarse la vida a la par que seguía con sus responsabilidades políticas, regresó a mediados de junio para reunirse en Caracas con Delcy Rodríguez y con el encargado de negocios de EE. UU. en el país, John Barret. En junio, Figuera reconoció haber tenido diferencias con María Corina Machado debido a la decisión de regresar al país para iniciar una negociación con el chavismo. “Tuve una conversación y, por supuesto, tiene una visión diferente a la mía. María Corina es la líder, pero aquí estamos hablando de institucionalidad y yo soy presidente de la Asamblea Nacional (AN)”, dijo en una entrevista a un medio local. Tenemos que luchar. Si ya los países no nos apoyan, tenemos que seguir nosotros, sentimos que nos han abandonado.Y es que la contraposición en la mesa ha despertado duda entre otros sectores opositores. Henrique Capriles, dos veces candidato presidencial, fue insistente en que no se podía excluir a Machado de nuevas negociaciones. Asimismo, esta semana el movimiento de la líder opositora, Vente Venezuela, demostró el respaldo que tiene entre la ciudadanía cuando miles de seguidores de Machado salieron a la calle el pasado 28 de julio para exigir que se respeten los resultados que con pruebas demostraron de las elecciones del 2024. Seguidores de María Corina Machado Foto:AFP“Tenemos que luchar. Si ya los países no nos apoyan, tenemos que seguir nosotros, sentimos que nos han abandonado. Le damos gracias a (Donald) Trump por sacar a (Nicolás) Maduro, pero necesitamos que vea la situación país”, dijo a EL TIEMPO, Iraima Pérez, militante de Vente Venezuela. Pérez, junto con decenas más de militantes, considera que la acción de Washington para detener a Maduro brindó una oportunidad para la transición democrática del país, pero sienten que el proceso de transición está tardando. Tuve una conversación y, por supuesto, tiene una visión diferente a la mía. María Corina es la líder, pero aquí estamos hablando de institucionalidad y yo soy presidente de la Asamblea Nacional (AN)No obstante, según la agenda de Estados Unidos, la etapa de transición justamente arrancará este sábado, tal como anunció el secretario de Estado Marco Rubio. Aunque la Casa Blanca nunca ha hablado de fechas, sí fue clara en los pasos a seguir para el país caribeño: estabilización, recuperación económica y transición justificados en que el objetivo prioritario de los primeros meses era garantizar la gobernabilidad mínima en Caracas. “Un grupo que representa a la Asamblea Nacional de 2015, la última Asamblea Nacional elegida democráticamente, el grupo que reconocimos como el gobierno legítimo de Venezuela, se reunió con el gobierno interino y acordó establecer un formato y un foro no solo para las conversaciones de reconciliación, sino también para iniciar el proceso de transición, que es lo que necesita el pueblo venezolano”, dijo Rubio el pasado 20 de julio. María Corina junto a Edmundo González Foto:María CorinaEl plan diseñado por el secretario de Estado fue concebido como una hoja de ruta en la que la primera fase estuvo orientada a la estabilización con miras a evitar el colapso sistémico del país tras la captura de Nicolás Maduro y el vacío de poder inmediato. Posteriormente, la fase de recuperación se orienta a la reapertura económica y reforma de leyes petroleras. Mientras que la transición busca lo que la mayoría exige en el país: la reinstitucionalización para lograr el poder legítimo. LEA TAMBIÉN Oposición apuesta a que diálogos funcionen, mientras que chavismo está dividido “Estamos expectantes porque se anunció que el 1.° de agosto inicia la transición. Pero no va a ser el decimoctavo diálogo frustrado, que no crea Jorge Rodríguez que va a hacer lo que se le da la gana y va a utilizar este espacio para burlarse una vez más del pueblo venezolano”, dijo Henry Alviarez, jefe de organización del partido de María Corina Machado, mientras se dirigía a los seguidores desde una tarima. Para Jesús Yánez, exdiputado y dirigente político “es una obligación apostar al éxito de la iniciativa de EE. UU. para que Venezuela retorne a la democracia”. Para Yánez, el planteamiento de Marco Rubio es una iniciativa “valiosa” para que se logre la reinstitucionalización y se alcance la estabilidad política y económica en Venezuela. “Estamos frente a una situación atípica. Es momento para que prive la sensatez y donde los protagonistas deben ser los acuerdos”. La jefa encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante un evento de la ONU Foto:EFECon una agenda privada, aunque la exigencia de las partes es pública, se sabe que el chavismo ha insistido en la necesidad de que se levanten todas las sanciones, mientras que la oposición aliada de Machado pide que se ponga sobre la mesa la liberación de todos los presos políticos, la renovación de los poderes públicos y un proceso electoral donde la Nobel de Paz se convierta en la nueva presidenta de Venezuela. Así lo hizo saber Juan Pablo Guanipa, un fiel colaborador de Machado que estuvo preso desde mayo de 2025 y fue liberado en febrero de este año tras el anuncio de la Ley de Amnistía que dio libertad a cientos de prisioneros políticos. Estamos expectantes porque se anunció que el 1.° de agosto inicia la transición. Pero no va a ser el decimoctavo diálogo frustrado, que no crea Jorge Rodríguez que va a hacer lo que se le da la gana y va a utilizar este espacio para burlarse una vez más del pueblo venezolanoPor su parte, Freddy Bernal, integrante del PSUV y gobernador del Táchira, insiste en que “Estados Unidos amenaza constantemente a la presidenta”, pero que eso no es motivo “para claudicar”, dijo a este diario durante una marcha para celebrar el cumpleaños de Hugo Chávez, el pasado martes, y que coincidió con las protestas de la oposición. Sin embargo, no todos los chavistas tienen un discurso conciliador sobre el diálogo. Hace una semana, un grupo radical quemó banderas de Estados Unidos e Israel en la Plaza Bolívar de Caracas, un sitio emblemático para el oficialismo. Consultada por el proceso de diálogo, la diputada chavista Iris Varela, conocida por ser una radical desde tiempos de Chávez, afirmó que no estaba de acuerdo. “No veo lo positivo, no lo apoyo. Si aquí se quiere hablar, que se hable con la oposición o Capriles”. Se trata de la primera jornada de movilizaciones tras los devastadores terremotos en Venezuela. Foto:Ana María Rodríguez Brazón. EL TIEMPOY es que, desde la perspectiva del politólogo Carlos Zambrano la fricción entre el chavismo es cada día más evidente, principalmente, por cuenta de “la buena relación” entre Delcy Rodríguez y Donald Trump. “Esto debería ser una oportunidad de oro para la oposición para lograr un diálogo real y no las burlas del pasado”, advierte. LEA TAMBIÉN Además, cree que el hecho de que Machado no participe del proceso no es motivo para descalificarlo. “Ella sabe que, ante cualquier elección presidencial, tiene las de ganar. Entonces, desgastarse en un diálogo cuando otros pueden asumir ese rol, no tiene sentido”, precisó Zambrano. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













