La propuesta de Gianni Infantino de vender partes de la Copa del Mundo a inversores privados ha fracasado de forma espectacular, y el presidente de la FIFA ha admitido que el proyecto “ha creado divisiones de tal naturaleza que ya no redundan en beneficio del objetivo”, en medio de una indignación generalizada a nivel mundial.

El plan había provocado revuelo en el mundo del fútbol a nivel mundial, lo que llevó a la UEFA a amenazar con boicotear futuros torneos de la FIFA si no se archivaba. Otras confederaciones también se habían manifestado en contra, mientras que uno de los principales asesores de Infantino, Carlos Cordeiro, dimitió el viernes en señal de protesta por la iniciativa. El director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, también había dirigido una dura reprimenda a Infantino por su “grave falta de respeto” al intentar imponerla con una consulta mínima.

Esto ha llevado a Infantino a dar marcha atrás en medio de especulaciones de que la empresa de capital riesgo Thrive Capital, que lideraba el grupo de inversores propuesto, también había expresado sus dudas tras una semana que amenazaba con dividir al mundo del fútbol. La presidencia de Infantino, que antes parecía segura, se ha visto sometida a una fuerte presión y queda por ver si su marcha atrás será suficiente para salvar su cargo.