El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) de EE. UU. alertó esta semana a los empleadores de que había puesto fin oficialmente a la protección humanitaria de unos 350 mil inmigrantes haitianos, lo cual ha causado despidos masivos que amenazan con interrumpir los viajes de verano y desestabilizar una serie de instituciones e industrias esenciales a lo largo de la costa este y en todo el medio oeste del país.
Según líderes sindicales y del sector, las residencias de ancianos despidieron a cientos de trabajadores, entre ellos, auxiliares de enfermería, asistentes de cocina y personal de limpieza. En aeropuertos como los de Fort Lauderdale, Florida, y Boston, Massachusetts, las empresas contratistas despidieron a decenas de trabajadores haitianos, incluidos conserjes, limpiadores de cabina y asistentes de sillas de ruedas, según informaron los dirigentes del sindicato Service Employees International Union 32BJ. En las escuelas de Florida, despidieron a jardineros, conductores de autobuses y otros empleados. Y en la Ciudad de Nueva York, decenas de guardias de seguridad fueron despedidos para luego ser recontratados, debido a la confusión sobre su elegibilidad para continuar trabajando, según informaron los dirigentes sindicales.












