¿Cuánto mejoraron las condiciones monetarias de los hogares? ¿Qué factores explican esos cambios? Esas son las dos preguntas principales que el nuevo estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA responde. Elaborado por el sociólogo Alejo Giannecchini y la investigadora Julieta Vera, con la coordinación del director del Observatorio, Agustín Salvia, y la colaboración de Fernanda Acuña, el trabajo lleva el título de Cambios en la indigencia y la pobreza por ingresos en la Argentina 2022-2025: una descomposición de sus componentes bajo escenarios alternativos de medición y utiliza datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC) correspondientes al tercer trimestre de cada año entre 2022 y 2025. Principales hallazgos. Es cierto que las tasas de pobreza e indigencia bajaron, pero menos de lo que indica la estimación oficial. Entre 2022 y 2025, la pobreza disminuye 10,9 p.p. según la metodología oficial, pero solo 3,1 p.p. al incorporar los ajustes. En el caso de la indigencia, las reducciones son de 2,3 y 0,5 p.p., respectivamente. Las variaciones de las tasas pueden descomponerse en tres factores: cambios en el ingreso real promedio, cambios en su distribución y evolución de los precios de las canastas básicas respecto del nivel general de precios. Al incorporar los ajustes metodológicos, los precios relativos adquieren mayor importancia.
Para el Gobierno, la pobreza bajó 10,9 puntos, pero cayó solo 3,1, según la medición de la UCA
Una investigación realizada por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA evalúa la robustez de los datos de reducción de la pobreza e indigencia al comparar la metodología oficial con una estimación alternativa que incorpora ajustes en la captación de ingresos, la actualización de la Canasta Básica Total y el desfase temporal entre ingresos y canastas. El nuevo informe tiene base en los datos brindados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC) correspondientes al tercer trimestre de cada año entre 2022 y 2025.






