Un informe del IDECBA muestra que la pobreza multidimensional subió en la Ciudad de Buenos Aires entre 2021 y 2025, aunque durante ese período haya bajado la pobreza medida por ingresos, que es el dato que se conoce con periodicidad. La medición multidimensional registra privaciones concretas que no siempre aparecen en el ingreso: saltearse comidas, reducir porciones, no poder arreglar goteras, postergar tratamientos dentales o no usar transporte público por falta de recursos.

Un hogar puede no ser considerado pobre según la medición monetaria y, aun así, vivir con privaciones concretas: comer menos variado, reducir porciones, no poder arreglar goteras, postergar tratamientos dentales, no tener margen para gastos personales o dejar de usar transporte público por falta de recursos.

Ese es el punto que muestra el nuevo informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) sobre pobreza multidimensional. Según el relevamiento, el 18,8% de los hogares porteños era pobre multidimensional en 2025, frente al 17,5% registrado en 2021. En el mismo período, la pobreza por ingresos bajó de 16,1% a 12,3%.

La diferencia entre ambos datos es central. La pobreza por ingresos mide si un hogar cuenta con recursos monetarios suficientes para cubrir una canasta. Es la medición más habitual, se publica con mayor frecuencia y permite seguir la evolución de ingresos, precios y canastas. Pero no alcanza para describir cómo se vive.