La malnutrición puede afectar el desarrollo cerebral de un niño en crecimiento, así como su capacidad para aprender y rendir en la escuela. Por ello, una buena salud y una nutrición adecuada son fundamentales para ayudar a los niños a alcanzar su máximo potencial. Este es también el punto de partida de una serie de iniciativas que impulsa Abbott en Guatemala, en alianza con otras instituciones, que ya están comenzando a mostrar su impacto.

Donde comienza el cambio

En Santa Catarina Pinula, más de mil niños enfrentaban malnutrición severa. Para los líderes comunitarios y expertos en salud, la situación era tanto urgente como profundamente compleja, y un reflejo de un desafío nacional más amplio. Guatemala ocupa el primer lugar en América Latina y el Caribe en retraso del crecimiento infantil, y se encuentra entre los países con los índices más altos a nivel mundial.

Para abordar esto, Abbott se alió con las organizaciones comunitarias Lemonade International y la Asociación Comunitaria Alcance para implementar un enfoque integral que fuera más allá de las donaciones. La estrategia incluyó compartir experiencia y desarrollar capacidades a través de capacitaciones, permitiendo que quienes trabajan diariamente con los niños puedan promover su salud y bienestar.