NoticiaSegún las autoridades españolas, la crisis ha provocado al menos 57 muertos, pero se teme que el número aumente.Miles de migrantes regresan a Marruecos tras haber irrumpido en Ceuta. Foto: AFPPERIODISTA INTERNACIONAL31.07.2026 22:10 Actualizado: 31.07.2026 22:10
Miles de marroquíes que entraron de forma irregular en Ceuta en las últimas horas regresan ahora a sus casas con miradas de decepción y tristeza tras cruzar la frontera con España y no "encontrar nada".Según las autoridades españolas, la crisis ha provocado al menos 57 muertos, pero se teme que el número aumente. LEA TAMBIÉN Desde principios de semana habían empezado a llegar cientos de personas a Ceuta, tanto a nado como saltando las vallas fronterizas, en su mayoría hombres jóvenes y adolescentes. Pero a partir de la madrugada del jueves, y en apenas unas horas, la marea humana se multiplicó. Según el Gobierno español, a última hora del viernes la gran mayoría de ellas (unas 53.000) ya había regresado a Marruecos.Miles de migrantes regresan a Marruecos tras haber irrumpido en Ceuta. Foto:EFEEl efecto llamada de las redes sociales, con mensajes falsos sobre la supuesta apertura de la frontera española para el libre paso sin documentos, ha servido ahora también para que miles de personas vuelvan a Marruecos."Hermana, ni lo intentes. Los españoles están muy movilizados, no dejan entrar a nadie y los que logramos pasar estamos volviendo. Que no se te ocurra venir", advierte exhausto uno de los jóvenes a una reportera a la que confunde con una migrante.Muchos han pasado la noche a la intemperie en Ceuta, sin comer ni beber, vagando por las calles con los comercios cerrados por miedo al vandalismo y regresan con impotencia al ver su sueño truncado por la realidad.Entre los testimonios rescatados destaca el de una mujer joven con la ropa aún húmeda y las chanclas envueltas de arena. El jueves entró a Ceuta con su hija de tres años cargada a la espalda.Miles de migrantes regresan a Marruecos tras haber irrumpido en Ceuta. Foto:AFP"A los chicos no les daban nada, a mí me trataron un poco mejor por ir con la niña", relata atropelladamente mientras trepa la ladera próxima a la frontera para marcharse. Regresa a Marruecos porque no encontró nada al otro lado, aunque no oculta la desesperación que la empuja: "Si se me presenta otra oportunidad, lo volveré a intentar".A pocos metros camina Salma, otra joven que se lanzó al agua y cruzó al enclave español a nado. Su diagnóstico es calcado al del resto: frío, hambre y una profunda frustración ante el trato recibido. "No he encontrado nada", dice. LEA TAMBIÉN Al cruzar de Ceuta a Castillejos, los migrantes contemplan un paisaje propio de una batalla campal. La que libraron durante la madrugada las fuerzas de seguridad marroquíes con grupos violentos atrincherados en las proximidades del paso fronterizo.Vehículos calcinados, piedras y escombros bloqueaban el acceso por carretera a la frontera, que comienza a despejarse a medida que la policía toma el control de la zona.Manifestantes protestan en Madrid contra la llegada masiva de migrantes a Ceuta Foto:AFPEn las calles de Ceuta, un territorio de 18,5 km², los comercios estaban cerrados y la confederación local de empresarios recomendó mantener cerrados los comercios "hasta que se garantice la seguridad".Periodistas de agencias vieron a policías amenazando con sus porras a grupos de migrantes mientras les señalaban el camino hacia la frontera con Marruecos."¡Que os vayáis!", dijo uno de los agentes a un pequeño grupo en el paseo del Revellín, en el centro de la ciudad.También, el viernes centenares de ceutíes se manifestaron frente al ayuntamiento; algunos de ellos gritaban "¡a por ellos!" y lanzaron insultos contra el presidente socialista español, que llegó el viernes por la mañana al enclave.El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez (centro), en Ceuta, para atender la crisis. Foto:AFPSobre el terreno, helicópteros de las fuerzas de seguridad sobrevuelan la franja fronteriza, mientras las Fuerzas Auxiliares y la policía marroquí mantienen blindados los accesos a Ceuta para evitar que la marea de personas vuelva a reorganizarse. LEA TAMBIÉN Aunque es difícil que la avalancha se repita. Avanzado el día, el goteo de migrantes que desandan sus pasos es cada vez más visible. Agotados, empapados, muchos descalzos, emprenden el viaje de vuelta dejando atrás la amarga certeza de una travesía que no llevó a ninguna parte Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










