FIFA confirmó de manera oficial que el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) no seguirá adelante. La iniciativa, que buscaba fortalecer financieramente a las asociaciones miembro y al fútbol global, fue descartada tras evidenciarse profundas divisiones en torno a su implementación.

Según la declaración atribuible al presidente del organismo, la propuesta tenía como objetivo principal brindar mayor apoyo, especialmente a los países donde el desarrollo del fútbol requiere más impulso.Statement attributable to the FIFA PresidentThe FIFA Forward Enterprise project was intended to provide a basis for further strengthening our FIFA Member Associations and our sport worldwide, especially in those countries where support is most needed. And more so, as we said…— FIFA Media (@fifamedia) July 31, 2026 Desde la FIFA señalaron que el proyecto siempre estuvo condicionado al respaldo mayoritario de sus asociaciones miembro, además de un proceso de consulta con el Consejo, las confederaciones y otros actores del ecosistema del fútbol.Sin embargo, tras analizar las distintas posturas, se concluyó que la iniciativa generó un nivel de división que terminó alejándose del propósito inicial.“Se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones que ya no están en el interés del objetivo establecido”, señala el comunicado.El presidente de la FIFA fue claro al remarcar que la prioridad del organismo es la unidad del fútbol mundial. “Nuestro propósito ha sido siempre —y siempre lo será— unir y mejorar”.Bajo esa premisa, se tomó la decisión de no avanzar con el proyecto, evitando así un mayor conflicto entre las distintas federaciones.De cara al futuro, la FIFA buscará recomponer consensos. El presidente anunció que convocará a las distintas partes interesadas en los próximos días y semanas, con el objetivo de continuar impulsando el crecimiento del fútbol a nivel global.El enfoque estará puesto, especialmente, en apoyar a los países que más lo necesitan, pero siempre bajo un marco de diálogo y acuerdo común.Esta decisión marca un punto de inflexión en la gestión del organismo, que opta por priorizar la unidad institucional por encima de un proyecto económico ambicioso.