La llegada masiva de autos eléctricos chinos transformó el mercado automotor argentino y convirtió a marcas como BYD en protagonistas de una nueva etapa de apertura comercial bajo la gestión de Javier Milei. La reducción de barreras comerciales favoreció el desembarco y la expansión de fabricantes asiáticos en el país.

El fenómeno también refleja una tensión dentro de la estrategia internacional del Gobierno: mientras Milei profundiza su vínculo político con Estados Unidos, las importaciones provenientes de China continúan creciendo. En ese escenario, las automotrices chinas avanzan en participación de mercado y amplían su presencia en distintas ciudades argentinas.

Autos eléctricos chinos ganan terreno en Argentina mientras Milei profundiza su vínculo con Estados Unidos

El avance de los vehículos eléctricos chinos en Argentina se aceleró durante el gobierno de Javier Milei, impulsado por la política de apertura económica y reducción de barreras comerciales, pese a la estrecha relación política del presidente argentino con Estados Unidos.

La marca china BYD se convirtió en uno de los casos más destacados: desde su desembarco en el país en septiembre pasado logró ubicarse entre los diez principales vendedores de automóviles, superando a compañías tradicionales como Jeep, Honda y Nissan. A la expansión de BYD se suman otras firmas asiáticas como BAIC, MG y Chery, que multiplican sus concesionarios en distintas ciudades argentinas.