El fuerte aumento de las ventas de vehículos eléctricos chinos en Argentina está favoreciendo la estrategia del presidente Javier Milei para contener la inflación, aunque contradice los esfuerzos de funcionarios de Estados Unidos por alejar a Buenos Aires de Pekín. BYD Co. ingresó este año al grupo de las diez marcas con más ventas en la segunda mayor economía de Sudamérica, menos de un año después de desembarcar en el país, en septiembre pasado. Concesionarios de BYD, con grandes salas de exhibición iluminadas, están apareciendo en todo el territorio como parte de una ola de nuevos locales de marcas como BAIC, MG y Chery. La situación habría sido difícil de imaginar el año pasado, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó a Milei con un paquete de US$20.000 millones para ayudar a su partido a ganar las elecciones legislativas de medio término. En ese momento, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró en televisión que Milei estaba “comprometido a sacar a China de Argentina”, aunque no se refirió específicamente al sector automotor.

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