El presidente Javier Milei dio una entrevista el objetivo de instalar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que presentó este jueves por cadena nacional, pero tuvo que responder también por otros frentes que no eligió: el señalamiento de que Estados Unidos “salvó” al programa económico con su asistencia financiera y el escándalo de Manuel Adorni, su exjefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.

Sobre el primer punto, Milei rechazó de plano la idea de que la estabilidad cambiaria se explique por el respaldo estadounidense. “Limpiamos los encajes, subimos los encajes, con lo cual el tamaño total del ataque especulativo fue equivalente a 70 mil millones de dólares”, arrancó en una entrevista a Telefé, antes de bajar el número que le importaba dejar instalado: “De los 70 mil millones de dólares, Estados Unidos aportó 2.500. O sea, estamos hablando de un número que es menos del 5%”. Y remató con la comparación que ya usa como latiguillo: “Es muy deshonesto intelectualmente que de una torta de 100 vos digas que todo cambió por el 3%. Parece una cargada”.

De ahí pasó a otro flanco abierto: la inflación que había prometido cero para mitad de año y no llegó. Apeló a un argumento técnico —“la política monetaria tiene un rezago de 24 meses”— y a un criterio de medición propio, la inflación mayorista antes que el IPC, “que es la que yo siempre usé”. En el medio, no ahorró munición contra la prensa: “Entiendo cómo juegan sucio los medios. Hay periodistas que tienen intereses y que están más sucios que una papa. Operan directamente para determinados grupos y yo lo tengo claro”.