En una semana marcada por su intento de recuperar la iniciativa política, Javier Milei comenzó a delinear el tono de lo que en el Gobierno ya imaginan como el camino hacia su reelección. El Presidente cerró la agenda con una cadena nacional en la que anunció un paquete de proyectos para enviar al Congreso: un "grillete fiscal", cambios en los mercados de capitales y seguros y una nueva Carta Orgánica del BCRA que prohibirá el financiamiento monetario al Estado, reforzará la estabilidad de sus autoridades y fijará como único objetivo la preservación del valor de la moneda. El anuncio fue el punto culminante de una sucesión de medidas y gestos políticos. En esta semana firmó un decreto que, según explicó, busca impedir el ingreso al país de extranjeros que hayan realizado expresiones públicas contra la Argentina, volvió a tensar la relación con Brasil con sus críticas a Luiz Inácio Lula da Silva durante una actividad junto al senador Flávio Bolsonaro, una intervención que en ese país fue interpretada como una injerencia en la política interna; y recibió a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en una reunión que el oficialismo presentó como una muestra de respaldo a la gestión económica. La Justicia frenó su reforma migratoria, pero Milei insiste con un nuevo DNU contra extranjeros