Actualizado Viernes,

julio

14:01La frontera de Ceuta sigui� siendo un coladero durante la madrugada de este viernes para miles de personas procedentes de Marruecos. Pese a la numerosa presencia de efectivos del Ej�rcito de Tierra y de la Guardia Civil en el paso fronterizo del lado espa�ol, las fuerzas del orden no han actuado en ning�n momento y ya son 49.000 las personas que han entrado por mar y tierra en las �ltimas 24 horas. El Gobierno ha asegurado, no obstante, a �ltima hora de la ma�ana que 25.000 de ellas ya han regresado a Marruecos. Algunos de los inmigrantes, incr�dulos, saludaban y saban las gracias mientras corr�an en direcci�n al centro de la ciudad y a barrios m�s pr�ximos a la frontera, como el de El Pr�ncipe."�Amo Marruecos!", dec�a un joven a la carrera nada m�s saber que se encontraba en territorio espa�ol. "Pero mi pa�s tiene que cambiar. �I love Spain!", a�ad�a delante de varios militares mientras continuaba a pie en direcci�n a las naves del Pol�gono del Tarajal, la primera zona de Ceuta colindante con Marruecos.De madrugada, all� se han visto escenas dram�ticas, ya que algunos inmigrantes, sin saber el camino a seguir, han saltado muros de una quincena de metros que conduc�an a una calle a la que tambi�n se llegaba andando.Muchos de ellos preguntaban si ya estaban en Espa�a o continuaban en su pa�s. No pod�an creerse que, pese al notable despliegue de seguridad ordenado por parte del Gobierno de Espa�a, pudieran haber accedido con tanta facilidad y sin oposici�n alguna.Pese a que siguen entrando miles, una minor�a est� retornando por el mismo tramo costero por el que accedieron a Ceuta. "Se acab�, esto ha sido enga�o", dicen varios de ellos a las puertas de la frontera.Cientos y cientos de ni�os han pasado la noche en varias calles del Pol�gono del Tarajal tirados en el suelo, sobre cartones, pl�sticos o el propio asfalto. Uno de ellos, Mohamed, de 13 a�os, procedente de Tetu�n, preguntaba a este reportero cu�ndo los servicios asistenciales les iban a dar algo de comer o de beber."Mis padres no saben que estoy aqu�. He venido con muchos amigos", comentaba. Al preguntarle sobre si quiere volver a Marruecos, lanzaba un rotundo no. "�Viva Ceuta, amigo! Quiero ser espa�ol como t�. En mi pa�s s�lo hay hambre".En ese enorme e incuantificable grupo de menores hab�a ni�os procedentes de ciudades del sur del pa�s vecino, como Casablanca o Rabat. "Hemos venido en autobuses y en taxis colectivos", dec�a Adam, de 10 a�os.Calles llenas, comercios cerrados... Ceuta, desbordada por la llegada de 49.000 inmigrantesCaos en CeutaLa noche ha sido ca�tica en Ceuta. Cientos de personas han dormido en parques, en bancos y en gasolineras. Se han producido algunos robos, seg�n denuncian los vecinos y ha publicado la prensa local, aunque no hay confirmaci�n oficial.Miles de marroqu�es han deambulado por la ciudad pidiendo poder cargar sus tel�fonos m�viles, comprando comida en bares o intentando cambiar su dinero en euros, ya que muchos s�lo llevan encima dirhams, la moneda oficial de Marruecos. Algunos dejaban ver heridas ensangrentadas y moratones en los pies, en los brazos y en las piernas.Un joven de apenas 20 a�os, con la ropa todav�a empapada, se acerca al periodista y le muestra la palma de su mano derecha. Lleva escrito con bol�grafo azul las palabras "Loma Colmenar". Busca a alguien en ese barrio ceut�. Dice que le va a dar cobijo. Segundos despu�s, se marcha sin decir adi�s, con la mirada perdida.Vista de la carretera que conduce a la frontera de Castillejos con Ceuta.EFEDesde las laderas pr�ximas a la frontera se pod�an divisar varias nubes de humo en territorio marroqu�. En Castillejos ha sido una noche de altercados. Se han quemado varios veh�culos y se han asaltado algunos puestos militares de control costero, seg�n varios vecinos de dicha localidad marroqu� consultados por EL MUNDO.Por el momento, la Guardia Civil ya ha recuperado los cuerpos de 19 inmigrantes que han muerto al intentar entrar a nado en la ciudad aut�noma. A las siete de la ma�ana de este viernes, una pareja de buzos de la Guardia Civil trataba de encontrar m�s fallecidos junto al espig�n que divide ambos pa�ses, rodeados por un mar de flotadores. Los hab�an abandonado quienes ya hab�an conseguido tocar tierra ceut�.