El ministro de Trabajo de Perú, Juan Sheput, sostuvo que el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori ejecutará un incremento del salario mínimo de 1.130 a 1.300 soles. De acuerdo con declaraciones recogidas por diversos medios nacionales, la decisión política ya está tomada y el trámite institucional se hará a través del Consejo Nacional del Trabajo (CNT) para propiciar un aumento que beneficie a los trabajadores sin afectar la competitividad de las empresas.En una entrevista radial, Sheput remarcó que el Ejecutivo busca un “ganar ganar” y que el proceso comprenderá una evaluación de impacto junto al ministro de Economía, Elmer Cuba. “La presidenta ya fijó la decisión política y nosotros trabajamos para que la medida se traduzca en un beneficio concreto”, afirmó, según reportó la prensa local. El ministro defendió la necesidad del ajuste por la pérdida de poder adquisitivo y aseguró que, con la suba, el salario mínimo recuperaría los niveles de 2020, según datos del Banco Central de Reserva.PUBLICIDAD“La oposición pensaba subir el sueldo a 1.500 soles y ahora dicen que 1.300 es inviable”, declaró Sheput, al rechazar las críticas de sectores de izquierda.Juan Sheput, ministro de Trabajo, anuncia cambios en EsSalud en el gobierno de Keiko Fujimori. - Crédito PresidenciaEl titular de Trabajo explicó que el mecanismo formal para cualquier modificación salarial es el Consejo Nacional del Trabajo, donde confluyen representantes empresariales, sindicales y gubernamentales. Según sus palabras, la convocatoria a ese diálogo ya comenzó y hay disposición de las partes a discutir el tema en ese espacio institucional.Sheput comentó que escuchó posiciones “razonables” de la Sociedad Nacional de Industrias y de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP). Ambas entidades manifestaron inquietudes respecto a la forma de aplicación del aumento, aunque manifestaron apertura para debatirlo en el CNT. El ministro recalcó que el anuncio presidencial no fue improvisado, sino que derivó de una evaluación durante la campaña electoral.PUBLICIDADEl funcionario aclaró que el incremento debe aplicarse con gradualidad y fundamentos técnicos. “No se trata de imponer una cifra, sino de construir consensos”, señaló en diálogo con la radio.Keiko Fujimori propone subir el sueldo mínimo vital a S/1.300. Pero la CGTP considera que debe subir a S/1.500. - Crédito AndinaSegún el ministro, la propuesta oficial responde a la pérdida del poder adquisitivo registrada en los últimos años. Sheput afirmó que el ajuste a 1.300 soles haría que el salario mínimo recupere niveles equivalentes a los de 2020.El funcionario insistió en la necesidad de garantizar que el aumento no se diluya por la inflación ni genere efectos no deseados en el empleo formal. Por ello, el gobierno coordina la evaluación con el Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central de Reserva para asegurar que la medida sea sostenible. La discusión, remarcó, debe involucrar a empleadores y trabajadores.PUBLICIDADAdemás, Sheput subrayó que la reforma laboral debe considerar la alta informalidad del mercado laboral peruano. Según datos oficiales, cerca del 70% de los trabajadores se encuentra en la informalidad, un fenómeno que el ministro describió como “una gigantesca bomba de tiempo”.Un mapa en relieve de Perú con dinero peruano sobre la zona costera ilustra el efecto del fenómeno El Niño, simbolizado por una ola que una mano acerca a su territorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)Junto con el aumento del salario mínimo, la presidenta Keiko Fujimori anunció un bono compensatorio por única vez para las micro y pequeñas empresas (MYPE). El ministro de Trabajo precisó que este sector representa el 99,7% de las empresas del país y que, dentro de ese universo, casi el 88% opera fuera de la formalidad.De acuerdo con las declaraciones de Sheput, el bono busca ayudar a las MYPE a incorporar trabajadores formales y afrontar el mayor costo laboral. El objetivo es que este incentivo funcione como motor inicial para la consolidación de estas empresas y la mejora en la compensación de los empleados.PUBLICIDADEl ministro explicó que la medida se encuentra en fase de estudio y que el Ejecutivo evaluará diversas alternativas para apoyar a este segmento clave de la economía.Emprendedores peruanos celebran con entusiasmo la inauguración de sus nuevos negocios formales, marcando un hito en el crecimiento económico y la generación de empleo en el país. (Imagen Ilustrativa Infobae)En la misma entrevista radial, Sheput adelantó que el gobierno recién inicia el proceso de evaluación de reformas laborales, incluyendo la revisión de normas que afectan la contratación, la supervisión y la formalización. Reconoció que existe “sentido de urgencia”, pero insistió en que los cambios deben surgir del diálogo y la evidencia.El ministro también se refirió al pedido de facultades delegadas al Congreso de la República para legislar en materia laboral durante 120 días. Explicó que el documento que circuló era un borrador y no una versión definitiva. Entre los puntos considerados figuran cambios en la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL), ajustes al sistema de inspección del trabajo y posibles modificaciones al régimen de extinción de contratos por causas objetivas.PUBLICIDADSheput evitó adelantar decisiones cerradas, señalando que todo debe pasar por un proceso de discusión y diagnóstico.Un trabajador presenta un reclamo laboral en una oficina institucional que muestra el logo de Sunafil. (Imagen Ilustrativa Infobae)Sobre las versiones que sugieren una posible eliminación de feriados, el ministro afirmó que la presidenta Fujimori fue clara: no se eliminarán ni se aumentarán los feriados existentes. “No se van a eliminar los feriados ni tampoco vamos a tener un aumento de los mismos”, manifestó Sheput, reiterando que cualquier decisión en ese sentido requerirá una evaluación de impacto.El ministro reconoció que existen opiniones encontradas: por un lado, quienes sostienen que los feriados afectan la competitividad y, por otro, quienes valoran su impacto en el turismo. Por el momento, el Ejecutivo resolvió mantener el esquema actual mientras recopila mayor información sobre sus efectos en la economía y el empleo.PUBLICIDADEl gobierno enfrenta el desafío de equilibrar el aumento del salario mínimo con la necesidad de promover el empleo formal y la competitividad empresarial. La apertura del diálogo en el Consejo Nacional del Trabajo y la consulta a empresarios y sindicatos serán determinantes en la implementación de la medida.Con la atención pública centrada en el debate, el avance de las reformas laborales y la política salarial marcarán la agenda de los próximos meses.