El aumento del sueldo mínimo fue el anuncio económico de mayor impacto del primer mensaje a la Nación de Keiko Fujimori. La presidenta adelantó que el salario mínimo se elevará progresivamente hasta S/1300 y que el Estado otorgará un bono a las empresas para facilitar su implementación, aunque evitó precisar el cronograma, el costo de la medida y los criterios con los que se entregará ese subsidio. Únete a nuestro canal de política y economía "Vamos a incrementar progresivamente la remuneración mínima vital hasta llegar a los S/1.300, acompañando esta medida con un bono de apoyo a las empresas para que puedan asumir este incremento", afirmó durante su discurso. TE RECOMENDAMOSESPAÑA EN VIVO: GANAN EL MUNDIAL Y LLUEVEN CRÍTICAS A TRUMP E INFANTINO | QUE NO SE TE OLVIDE Ahora la discusión se traslada al Ministerio de Trabajo y al Ministerio de Economía y Finanzas. Ambos sectores deberán explicar por qué este es el momento adecuado para elevar la RMV, cómo funcionará el bono y cuál será su impacto sobre las cuentas públicas. Del "aplauso fácil" al aumento de la RMV La propuesta también representa un cambio frente al discurso que Keiko Fujimori sostuvo durante la campaña presidencial. Entonces descartó elevar el sueldo mínimo hasta S/1500, como planteaba Juntos por el Perú, al considerar que un incremento de esa magnitud debía responder a fundamentos económicos y no a promesas electorales. "Un aumento de la remuneración mínima vital lo puede lanzar cualquiera. El aplauso fácil no va a ser una medida que vamos a utilizar", declaró en ese momento. También sostuvo que cualquier ajuste debía realizarse "de manera progresiva y responsable" y depender del crecimiento económico y de la productividad. Ahora, desde el Gobierno, el incremento vuelve a instalar un debate que el propio fujimorismo cuestionaba meses atrás: cuándo corresponde elevar el salario mínimo y cuáles deben ser los criterios para hacerlo. Para el exviceministro de Empleo Fernando Cuadros, el anuncio sí encuentra respaldo técnico. Explica que, si desde 2007 se hubieran aplicado de manera continua los criterios acordados en el Consejo Nacional del Trabajo, que consideran la inflación y la productividad, la remuneración mínima ya debería ubicarse por encima del monto anunciado. "Si se hubieran aplicado los criterios técnicos de inflación y productividad del CNT, el salario mínimo hoy debería estar cercano a S/1400. Los S/1.300 están dentro del margen técnico", señaló a La República. Cuadros considera que el anuncio termina validando, al menos parcialmente, una propuesta que el propio oficialismo rechazó durante la campaña y sostiene que la evidencia para el Perú no muestra que incrementos del salario mínimo, cuando responden a criterios técnicos y se aplican en un contexto de crecimiento económico, destruyan empleo formal. El bono cambia la discusión: ya no solo es un tema laboral, sino también fiscal Si el aumento de la RMV recae sobre las empresas privadas, el bono anunciado por la presidenta introduce un elemento distinto: el uso de recursos públicos para compensar parte de ese mayor costo laboral. Ese componente convierte la medida en una decisión que también deberá justificarse desde la política fiscal. Hasta ahora el Ejecutivo no ha informado cuánto costará el subsidio, qué empresas podrán acceder a él ni durante cuánto tiempo estará vigente. El exministro de Economía Luis Miguel Castilla advierte que esas precisiones serán determinantes para evaluar la sostenibilidad del anuncio. "El Gobierno ha tenido que decidir aumentar el salario mínimo, pero a la par dar un subsidio a las mypes para hacer frente a este incremento. Creo que es una medida que apela más a la política que a la técnica", afirmó. Castilla advierte que el anuncio no puede evaluarse de manera aislada. Además del aumento de la remuneración mínima, el Gobierno también ha planteado duplicar Pensión 65 y ejecutar una amplia cartera de proyectos de infraestructura, compromisos que incrementarán la presión sobre las finanzas públicas. En ese contexto, considera que aprovechar el actual buen desempeño de la recaudación tributaria, impulsado por los altos precios del cobre y del oro, para asumir nuevos gastos permanentes implica un riesgo. "Depender de recursos extraordinarios porque el precio del cobre y del oro está alto no debe permitir financiar gastos de este tipo", sostuvo. La discusión, por tanto, ya no gira únicamente alrededor del monto del nuevo salario mínimo. También alcanza la forma en que será financiado y si el Gobierno podrá sostener simultáneamente este aumento, el bono para empresas y el incremento de Pensión 65 sin comprometer el objetivo que la propia presidenta planteó al iniciar su gestión: ordenar las cuentas públicas. Será en la presentación de la política general del Gobierno y, sobre todo, en el proyecto de Presupuesto 2027 donde el Ejecutivo deberá mostrar si estos anuncios responden a una estrategia económica consistente o si fueron decisiones adoptadas antes de definir cómo serán financiadas.