Se especuló en los días previos con una noticia que finalmente llegó. Franco Baresi falleció en Milán a los 66 años tras detectarle una enfermedad en un nódulo pulmonar a la que no ha podido vencer. Se marcha el estandarte de aquel Milan que sorprendió al mundo y que revolucionó el fútbol con una forma de defender desconocida hasta entonces. Baresi se convirtió en un jugador icónico del Milan, único equipo en el que jugó en toda su carrera. Fue uno de los grandes capitanes y ganó tres de las siete Copas de Europa que existen en su palmarés. Falleció como vicepresidente honorario del club, al que pudo seguir menos en sus últimos meses como consecuencia de su enfermedad. El liderazgo de Baresi fue indispensable para poner en práctica el estilo de Arrigo Sacchi, un técnico revolucionario como pocos. La base del éxito de aquel equipo fue adelantar la línea como no se había hecho antes. Aquella forma de defender fue una manera de sorprender a los adversarios, incapaces de neutralizar una táctica que dio sus frutos: un dominio abrumador a nivel continental con dos Copas de Europa. Aquella era una época en la que había limitación de extranjeros en los equipos (tres por equipo). Ese Milan fue bautizado como el de los holandeses por la presencia de Ruud Gullit, Frank Rijkaard y Marco van Basten. La presencia de los neerlandeses fue tan importante para la consecución de los éxitos como la de italianos de un nivel sublime: Tassotti, Maldini, Costacurta, Donadoni, Ancelotti y el propio Baresi. Baresi defiende a Maradona. (EFE/Ansa) "La historia completa del Milan está de luto por la muerte de Baresi. Su ejemplo y su integridad quedarán grabados para siempre en el ADN del club, igual que su icónica camiseta con el número seis. Las condolencias que el club envía a la familia en un momento tan difícil son compartidas por cada rossonero, que siente esta pérdida como propia", expuso el club en un comunicado. El éxito de Baresi no se redujo en exclusiva a su club. Fue campeón del mundo en 1982 con Italia, aunque apenas tuvo protagonismo en esa edición. La defensa integrada por Collovati, Scirea y Gentile no le dio margen para ganarse un puesto que desde México 86 no soltó. Se convirtió en el gran líder de la selección italiana. Una camiseta con el mítico 6 de Baresi. (Reuters/Daniele Mascolo) Baresi es el único futbolista que ha sido campeón, subcampeón y tercero en un Mundial. Logró la tercera plaza en Italia 90, cuando Argentina los dejó fuera de la final soñada como anfitriones en Roma. En Estados Unidos 94, sufrió una lesión de menisco de la que se recuperó en 24 días para completar una actuación extraordinaria en la final ante Brasil. Los penaltis, sin embargo, lo privaron de ser bicampeón del mundo. Si Baresi había ganado dos Copas de Europa bajo liderazgo de Sacchi, aún tuvo margen para ganar la tercera, en pleno crepúsculo de su carrera, con Fabio Capello en el banquillo. Aquella fue una de las mayores humillaciones que ha vivido el Barcelona, el célebre desastre de Atenas (4-0), una goleada que fue el inicio del epílogo de la etapa de Johan Cruyff. A Italia, pendiente de encontrar rumbo con el regreso de Roberto Mancini, le vendría bien un tipo como Baresi para recordar su esencia. Para comprobar que solo basta volver a las raíces, al estilo que fue tendencia y es parte de su idiosincrasia, para tener éxitos. Algunos podían asegurarlo con creces. Se especuló en los días previos con una noticia que finalmente llegó. Franco Baresi falleció en Milán a los 66 años tras detectarle una enfermedad en un nódulo pulmonar a la que no ha podido vencer. Se marcha el estandarte de aquel Milan que sorprendió al mundo y que revolucionó el fútbol con una forma de defender desconocida hasta entonces.
Baresi, el estandarte del Milan que sorprendió al mundo y cambió el fútbol
Ha fallecido el líder de un equipo revolucionario con una forma de defender absolutamente desconocida. Aquel Milan de los neerlandeses estaba también repleto de extraordinarios italianos como este defensa











