La muerte de Franco Baresi, a los 66 años, provocó homenajes en el fútbol mundial y volvió a situar su nombre entre las grandes figuras de la historia del deporte.

Durante dos décadas fue el símbolo del AC Milan y uno de los principales referentes de la escuela defensiva italiana, una influencia que trascendió los títulos y continúa vigente entre entrenadores, futbolistas e historiadores del juego.

Su carrera coincidió con una de las épocas más exitosas del club rossonero y ayudó a redefinir el papel del líbero en el fútbol moderno, una posición que llevó mucho más allá de las funciones tradicionales del fútbol italiano.

El capitán de una era irrepetible

Baresi desarrolló toda su carrera profesional en el AC Milan, un caso excepcional incluso para su generación.