En caso de cruzarse con un lobo durante las vacaciones, las autoridades danesas recomiendan por primera vez a los turistas que “permanezcan quietos y establezcan contacto visual con el animal”. Si este no se aleja por iniciativa propia, la recomendación es “agitar los brazos, aplaudir y gritar” para demostrar autoridad. Las instrucciones también insisten en “no seguir al lobo ni darle nunca la espalda” y, en el caso de que llegue a atacar, “oponer la máxima resistencia, golpear, patear y usar cualquier objeto contundente”.
Estas recomendaciones del Ministerio de Medio Ambiente responden al regreso del lobo al país nórdico tras más de dos siglos de ausencia. Aunque la especie volvió a establecerse hace algo más de una década, en el último año se han multiplicado los avistamientos y encuentros con personas, especialmente en destinos turísticos de la costa del Mar del Norte, en la península de Jutlandia.
Los encuentros entre lobos y personas suelen ser poco frecuentes. Sin embargo, en los municipios de Varde y Øksbøl, donde se avistaron varios ejemplares incluso en zonas urbanas, las autoridades han decidido repartir folletos con recomendaciones disponibles en danés, inglés y alemán entre los visitantes de las casas de verano, los campings y en la oficina de turismo. Las indicaciones incluyen que los niños menores de 10 años deben ir acompañados de un adulto en los alrededores del pueblo de Oksbøl.







