Ni los grandes delanteros europeos ni las estrellas que marcaron el fútbol de los años ochenta y noventa dejaron en Franco Baresi una impresión comparable a la de Diego Armando Maradona. El histórico defensa italiano, fallecido a los 66 años, situó al genio argentino por encima de todos los adversarios a los que tuvo que detener durante su extraordinaria trayectoria. «He tenido muchos compañeros excepcionales y no podría elegir a uno. Sin embargo, si tuviera que elegir al rival más fuerte contra el que he jugado, diría que fue Maradona», reconoció Baresi en una entrevista con Marca. La elección adquiere una dimensión especial por la autoridad de quien la pronunció. Considerado uno de los mejores defensas de la historia, Baresi desarrolló toda su carrera profesional en el AC Milan, desde su debut en la temporada 1977-1978 hasta su retirada en 1997. Disputó 719 partidos oficiales con la camiseta rojinegra y ejerció como capitán durante la etapa más dominante del club. No era el zaguero más alto ni el más poderoso físicamente, pero compensaba esas limitaciones con una lectura privilegiada del juego. Su anticipación, capacidad para dirigir la línea defensiva y precisión en la salida del balón lo convirtieron en el gran referente de una retaguardia que también reunió a Paolo Maldini, Alessandro Costacurta y Mauro Tassotti. Los duelos entre Baresi y Maradona en Italia Diego Armando Maradona, fallecido a los 60 años, llegó al Nápoles en 1984 y transformó al conjunto italiano en uno de los grandes aspirantes al título. Sus enfrentamientos contra el Milan ofrecieron un choque excepcional: la imaginación del argentino frente a la inteligencia táctica del líbero rojinegro. Baresi tenía que interpretar movimientos imposibles de anticipar para la mayoría de los defensas. Maradona podía recibir lejos del área, atraer a varios rivales y cambiar el sentido de un partido con un regate, un pase o un lanzamiento. Aquellos encuentros exigían algo más que una vigilancia individual: todo el sistema defensivo debía permanecer atento a sus desplazamientos. TE PUEDE INTERESAR El primer partido del argentino en San Siro contra el Milan se disputó el 3 de marzo de 1985. El conjunto rojinegro venció por 2-1 gracias a los goles de Sergio Battistini y Andrea Incocciati, mientras que Maradona marcó de penalti el empate provisional. El propio AC Milan recuerda aquel encuentro como el primer cruce en su estadio entre el equipo de Baresi y el Nápoles del número 10. Los dos también coincidieron en el Mundial de Italia 1990, un torneo en el que la selección anfitriona terminó tercera. Maradona condujo a Argentina hasta la final después de eliminar precisamente a Italia en las semifinales, resueltas mediante una tanda de penaltis. Ni los grandes delanteros europeos ni las estrellas que marcaron el fútbol de los años ochenta y noventa dejaron en Franco Baresi una impresión comparable a la de Diego Armando Maradona. El histórico defensa italiano, fallecido a los 66 años, situó al genio argentino por encima de todos los adversarios a los que tuvo que detener durante su extraordinaria trayectoria.