0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn la actualidad, cada vez está más asentada la idea de estrechar lazos afectivos entre personas de diferentes países. En ocasiones, fruto de esta mezcla surgen vínculos como la paternidad, que en algunos casos puede acarrear noticias inesperadas, como son las reclamaciones internacionales de paternidad.Ahora bien, cada caso es individual y se puede emprender en base a varios motivos, entre ellos la reparación económica. De hecho, este caso le sucedió a María, una madre soltera madrileña que decidió ejercer su legítimo derecho a iniciar un proceso de estas características con el objetivo de depurar responsabilidades económicas frente al padre biológico de su hija, que estuvo totalmente ausente en su crianza.No obstante, “cuando se trata de cuestiones económicas, es importante realizar un análisis de viabilidad, evaluando qué indicios existen, dónde reside el padre, si tiene ingresos o bienes ejecutables, qué país intervendrá, cuánto puede costar la prueba y si la eventual pensión será realmente cobrable”, tal y como explica Carmen Caro, abogada especialista en la materia y coautora del libro “Retos actuales del Derecho de Familia”.¿En qué casos se recomienda iniciar un proceso internacional de paternidad atendiendo a cuestiones únicamente económicas?Antes de poner en marcha una demanda de filiación internacional de paternidad, conviene saber que se trata de un procedimiento largo y costoso desde un punto de vista económico y legal. Asimismo, es fundamental conocer de antemano que “una victoria judicial no implica necesariamente que el demandante vaya a recibir el cobro de la reparación de manera rápida”, tal y como sentencia la abogada Caro. En consecuencia, el reto ante este tipo de procedimientos es mayúsculo, dado que la victoria debe producirse tanto en el reconocimiento de paternidad en los tribunales como en la transformación de esta sentencia judicial en el cobro de una reparación económica.El doble reto al que se enfrentan los demandantes de una filiación internacional Getty ImagesRespecto a la demostración de paternidad, es importante tener en cuenta que la prueba biológica se trata del elemento probatorio más relevante en los procesos de filiación. No obstante, cuando la demanda tiene un carácter internacional, se deben seguir una serie de mecanismos de cooperación internacional y emprender una serie de acciones legales, que aumentan el coste del procedimiento. Por lo tanto, “la estrategia procesal es tan importante como la propia prueba biológica”, tal y como explica Pilar Vilella, abogada especialista en derecho de familia y patrimonio.Por otro lado, en clave económica, cabe remarcar que una sentencia favorable a la filiación puede dar lugar al reconocimiento de derechos sucesorios respecto del progenitor y, en determinados supuestos, la obligación del pago de una pensión alimenticia. En consecuencia, el primer factor a tener en cuenta para evaluar la efectividad financiera de la victoria es si la otra parte posee bienes patrimoniales e ingresos económicos reconocidos.Una mala planificación puede provocar que los gastos del proceso sean mayores a los obtenidos en la pensión IstockAdemás, otra cuestión trascendental es el lugar de residencia de la persona demandada. En función de si existe convenio entre países, la dificultad y el coste del proceso pueden incrementar y, por ende, las opciones de cobrar una pensión económica. Un ejemplo de ello es el caso de María, “cuya ejecución de una pensión reconocida en España fue viable dado que la reclamación se interpuso contra un progenitor con nómina estable en Alemania”, según asevera Carmen Caro.Por último, antes de emprender una acción de estas características, conviene asesorarse y realizar un cálculo financiero, sopesando los costes de iniciar un proceso de filiación internacional, que puede superar los 10.000 euros, frente a las posibilidades reales de vencer judicialmente, la cantidad de reparación económica que se pretende percibir y las opciones reales de cobro.