0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEsta vez sí. El falso pabellón de Italia, la construcción en forma de hangar (de hecho su nombre oficial es edificio Z6) de privilegiada ubicación, en la plaza Carles Buhigas, junto a la Font Màgica de Montjuïc, tiene los meses contados. El Ayuntamiento de Barcelona, a través de la empresa municipal Bimsa, ha publicado ya la licitación del concurso público para el derribo de esta singular nave que el añorado Lluís Permanyer definió como “el fruto de una aberración urbanística”. La demolición del pabellón ochentero, que tiene un presupuesto base de licitación que supera los 900.000 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de las obras de tres meses y medio, deberá ser una realidad en el 2027.El derribo del mal llamado pabellón de Italia será una de las primeras actuaciones que se llevarán a cabo dentro del ambicioso proyecto de remodelación integral del recinto ferial de Montjuïc que ya está en marcha con la vista puesta, dentro de tres años, en la celebración del centenario de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929.El actual edificio, que Lluís Permanyer definió como “el fruto de una aberración urbanística” se construyó en los 80El derribo del hangar conlleva la adecuación del espacio resultante con una urbanización que tendrá un carácter provisional en espera de un futuro proyecto definitivo que, muy probablemente, recuperará para este enclave de las cotas bajas de Montjuïc la condición de zona verde que el alcalde franquista José María de Porcioles le arrebató en los años sesenta del pasado siglo.El pabellón que será derribado ocupa un espacio privilegiado junto a la Font MàgicaJudith de la HinojosaLa denominación de pabellón de Italia ha envuelto a este hangar multiusos –aquí se han celebrado ferias, exposiciones, conciertos, fiestas privadas y de empresa y múltiples actividades deportivas– de un inmerecido prestigio. De hecho, esta edificación de 75 metros de largo, 42 de ancho y una altura máxima de 16 metros, no formó parte del conjunto original de pabellones construidos para albergar la Exposición de 1929. El espacio que ocupa era una zona verde con una lámina de agua que formaba parte del conjunto de las fuentes monumentales de Montjuïc. Ya en 1960, con motivo de la 28ª Feria Internacional de Muestras de Barcelona se construyeron nuevos pabellones con vocación de permanencia y asociados a países y empresas participantes en la feria. El de Italia, un interesante edificio acristalado y con aires mediterráneos proyectado por la arquitecta Desideria Pozzi se levantó en el espacio libre que quedaba entre la Font Màgica y el pabellón de la Ciudad de Barcelona de la Exposición de 1929 y mantuvo la lámina de agua complementaria de las fuentes. No obstante, a comienzos de los años ochenta el pabellón de Italia, que en esa época ya no tenía nada de italiano, aquejado de deficiencias estructurales, fue sustituido por el actual hangar, bastante mayor que el edificio original y con unas formas, materiales y sistemas constructivos que desentonan por completo con los otros elementos arquitectónicos integrados en esta zona de Montjuïc.Lee tambiénSegún consta en la memoria del proyecto de derribo del pabellón, el propósito es restituir el espacio verde concebido hace casi cien años como parte de la urbanización de la montaña de Montjuïc. Por ello, el Ayuntamiento de Barcelona pretende que el espacio resultante de la demolición quede mínimamente acondicionado, y debidamente iluminado, en previsión de un futuro proceso de urbanización que se ejecutaría después de la celebración del 2029.El último patinazo del edificio Z6En los últimos años, la principal función del Z6 ha sido la de pista de entrenamiento para entidades deportivas del Poble Sec y la Font de la Guatlla. Aunque todos daban por hecho de que esta construcción impostora ya no saldría del corredor de la muerte, la peligrosidad de su pavimento obligó a efectuar una última operación de urgencia y a recubrirlo con material antideslizante para evitar resbalones. Ya en la modificación del Plan General Metropolitano de la montaña de Montjuïc del 2014, en la época del alcalde Xavier Trias, el espacio usurpado por el Z6, que por aquel entonces aún pertenecía a Fira de Barcelona –la reversión al Ayuntamiento es posterior–, era reconsiderado zona verde.Ya en el 2003 se planteó un debate sobre la conveniencia de borrar del mapa esta construcción, pero no ha sido hasta el actual mandato municipal que el gobierno del alcalde Jaume Collboni colgó sobre el edificio Z6 el cartel de insalvable y lo condenó a la piqueta.Periodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en La Vanguardia