El primer cruceSi la explicaci�n oficial es que una regi�n con un presupuesto millonario necesita vender un piso para financiar la reconstrucci�n de una comarca devastada por el fuego, no quiero imaginar lo esperp�ntica que ser� la verdadLa presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D�az Ayuso.EFEActualizado Jueves,
julio
17:05Audio generado con IAEl mi�rcoles supimos que la Comunidad de Madrid compr� un �tico de lujo que iba a servir como oficina temporal de la presidenta mientras durara la rehabilitaci�n de la Real Casa de Correos. Si cualquier estornudo de Isabel D�az Ayuso merece una apertura a cuatro columnas y doce horas de tertulia en La 1, pueden imaginarse el juego que estaba dando la noticia. En un intento de apagar la pol�mica, la CAM ha anunciado este jueves que pone en venta el �tico para �ampliar el presupuesto� de reconstrucci�n tras los incendios.Pero este giro no despeja las inc�gnitas iniciales: �no ten�a la Comunidad de Madrid espacios suficientes para albergar temporalmente las reuniones de la presidenta? Si la respuesta es no, �no habr�a sido el alquiler la f�rmula m�s l�gica para satisfacer una necesidad provisional? Si la respuesta es no, �era un �tico de lujo la mejor opci�n? �De verdad no hab�a alternativas m�s razonables? Por lo dem�s, �qu� sentido ten�a comprar como oficina un inmueble catalogado para uso residencial? �Y qu� funci�n iba a cumplir la terraza de 200 metros?Mientras se aclaran los detalles, podemos concluir que estamos, por lo menos, ante un naufragio estrat�gico. No s� cu�nto cobran los gur�s que rodean a la presidenta de la Comunidad de Madrid, pero deben bajarles el sueldo. Aunque la operaci�n termine por demostrarse perfectamente l�gica y legal, seguir� siendo dif�cil explicar c�mo nadie advirti� que reunir de nuevo las palabras ��tico�, �Ayuso� y �Chamber�� pod�a ser arriesgado.Desconozco si tras la compra del piso hab�a motivos inconfesables, como insin�a la oposici�n, pero es evidente que las explicaciones siguen siendo insuficientes y que este volantazo populista suena a rectificaci�n. No resuelve la pol�mica; si acaso, la agrava. Si el �tico era la mejor soluci�n para albergar temporalmente la presidencia, sigue si�ndolo hoy. El incendio de la Sierra Oeste no cambia esa necesidad. Si ha dejado de serlo apenas unas horas despu�s de estallar la pol�mica, es que nunca lo fue. Y hay algo m�s: si la explicaci�n oficial es que una regi�n con un presupuesto superior a 30.000 millones de euros necesita vender un piso para financiar la reconstrucci�n de una comarca devastada por el fuego, no quiero imaginar lo esperp�ntica que ser� la verdad.












