Washington llama a los países de la región a adoptar “medidas colectivas” contra Ortega por su intento de enterrar las elecciones en Nicaragua
Una carta del embajador permanente de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Andrew Stevenson, enviada al Consejo Permanente del organismo confirma que Washington sigue liderando la respuesta regional contra la pretensión de Daniel Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua. Mientras en Managua el régimen copresidencial realiza “consultas” para imponer una reforma constitucional que estire el periodo presidencial a siete años con carácter “renovable” sin pasar por las urnas, el diplomático de Donald Trump convocó a una reunión de cancilleres “lo antes posible” para “deliberar sobre las medidas colectivas adecuadas” ante el desafío del caudillo nicaragüense de sepultar los últimos vestigios de la democracia y el pluralismo político.
Stevenson dijo que el deseo de liquidar las elecciones agrava “drásticamente la ya urgente situación en Nicaragua (...) Esta intensificación supone una amenaza para el interés común de los Estados de las Américas”, dijo el embajador. Agregó que la situación “exige una respuesta proporcionada y coordinada, mediante la cual los Estados Miembros puedan considerar las medidas colectivas adecuadas para protegerse y hacer frente a las amenazas que la dictadura de Murillo-Ortega representa para la paz hemisférica”.












