Estados Unidos advirtió este martes que no se quedará "de brazos cruzados" luego del polémico anuncio del presidente Daniel Ortega, que sostuvo que Nicaragua no tendrá más elecciones. La declaración hace temer un avance más del régimen que gobierna hace más de 20 años el país centroamericano hacia una autocracia con modelo de partido único y de allí la reacción internacional.Fue el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien en una publicación en la red social X, aseguró que la Administración del presidente Donald Trump y la comunidad internacional "no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura (...) profundiza la represión y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos"."Abolir" las elecciones "demuestra su cobardía y miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense", agregó Rubio en el posteo.The Trump Administration and the international community will not stand by as the Murillo-Ortega dictatorship deepens repression at home and manufactures instability that threatens U.S. national security. Ortega’s pledge to abolish elections in Nicaragua proves his cowardice and…— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 21, 2026
El anuncio de Ortega también fue rechazado por el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien sostuvo que "el régimen abandonó la democracia", y por el gobierno de Costa Rica, que llamó a consultas a su embajador en Managua.Ortega, de 80 años, advirtió este último domingo - en el 47° aniversario de la revolución sandinista -, que "en Nicaragua no volverá a haber elecciones" en las que "partidos puestos por los yanquis (Estados Unidos)" puedan tomar el poder.En tanto, la Asamblea Nacional nicaragüense informó este martes que inició el "análisis" de reformas para cumplir con las "orientaciones presidenciales" anunciadas este domingo, con evidente sesgo antidemocrático.Ortega y su esposa Rosario Murillo gobiernan con poder absoluto desde hace 30 años, incluido su primer período y 19 en forma consecutiva. Además, aniquilaron a la oposición interna a pesar de las masivas protestas durante el 2018, que dejaron unos 300 muertos, consideradas por ellos un intento de golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos.Washington aplica sanciones al gobierno nicaragüense como la restricción de visado a más de 2.350 funcionarios y sus familiares, pero evitaron ir tan lejos como en Cuba, sometida a una dura presión que tiene su economía al borde del colapso.Tras una reforma constitucional aprobada a fines de 2024 que amplió el mandato presidencial de cinco a seis años y elevó el rango de Murillo a copresidenta, Nicaragua debería celebrar elecciones generales durante el año que viene.Últimas elecciones, en el 2021 con el Partido único










