Las Infecciones de Transmisi�n Sexual (ITS) llevan a�os aumentando a pesar de disponer cada d�a de m�s informaci�n. "En los �ltimos 20 a�os el crecimiento ha sido directamente exponencial, estimamos entre el 20 y el 30 % de crecimiento, particularmente en las infecciones de origen bacteriano, como gonorrera, s�filis o clamidia", se�ala Isabel Belinch�n, vicepresidenta de la Academia Espa�ola de Dermatolog�a y Venereolog�a (AEDV). La explicaci�n, para la dermat�loga, puede ser m�ltiple. "Parece que lo m�s importante es la relajaci�n de las medidas de protecci�n; pero igualmente tambi�n puede estar relacionado con una mejor comunicaci�n de los diferentes casos", subraya.La cuesti�n es que ese 20% de aumento de casos cada a�o est� muy relacionado con el comportamiento y el uso de ciertas drogas, lo que se conoce como chemsex. "Usando ese tipo de sustancias el cuidado ser� menor y la promiscuidad se eleva a niveles enormes. Todo eso favorece el incremento sostenido de infecciones de este tipo", sostiene Belinch�n, aunque reconoce que no solo se puede atribuir a ciertas pr�cticas de riesgo concretas y a ciertos colectivos porque las ITS se est�n extendiendo en general entre la poblaci�n."Los comportamientos se han relajado y la prevenci�n sigue siendo necesaria. Ahora mismo el VIH se considera una enfermedad cr�nica, hay pacientes muy mayores diagnosticados hace a�os que siguen sus tratamientos antirretrovirales, pero tienen tratamientos de por vida. No podemos transmitir que con la prevenci�n que proporciona la PrEP [profilaxis preexposici�n] est� todo resuelto porque hay muchas otras infecciones y esta pastilla tambi�n est� contribuyendo a que aumenten las infecciones bacterianas por esa protecci�n que consideran que tienen ante el VIH", recalca Belinch�n.Las ITS ser�n uno de los principales temas que se tratar�n en el 53� Congreso de la AEDV, que se celebra desde hoy y hasta el s�bado en Maspalomas (Gran Canaria) y reunir� a m�s de 2.200 dermat�logos. En la presentaci�n que se ha hecho hoy ante los medios, se ha abordado, entre otras, esta cuesti�n, sobre la que Belinch�n subraya que no todo son malas noticias: "Cada vez se est� controlando mucho m�s la comunicaci�n epidemiol�gica de las ITS".'Skin of colour'Otro de los temas que se abordar�n en el congreso, que tiene como lema La piel respira ciencia, ser� el enfoque skin of colour (los colores de la piel), que refleja tambi�n que la dermatolog�a est� cambiando en nuestro pa�s ya que con todos los movimientos migratorios los dermat�logos tienen "cada vez muchos m�s pacientes con pieles oscuras y las enfermedades dermatol�gicas en este tipo de pieles se manifiestan de forma diferente y hay que manejarlas de distinta manera, lo que nos obliga tambi�n a formarnos constantemente", indica Yolanda Gilaberte, presidenta de la AEDV.Para entender mejor por qu� patolog�as como el melasma o las alopecias son m�s frecuentes en determinadas pieles o tambi�n las hiperpigmentaciones e incluso hipopigmentaciones, apunta Gilaberte, "porque ante tratamientos o enfermedades las pieles oscuras se quedan hipopigmentadas", el congreso contar� con la intervenci�n de cuatro ponentes internacionales de pa�ses donde las personas con piel oscura y negra suponen un porcentaje importante de la poblaci�n. Es el caso de Susan Taylor, expresidenta de la Academia Estadounidense de Dermatolog�a; Ivonne Arellano (de M�xico), secretaria de la International League of Dermatolical Societies (ILDS); Mariel Isa (de Rep�blica Dominicana), secretaria del Congreso Mundial de Dermatolog�a del a�o que viene; y Rashmi Sarkar (de India), miembro del board de la ILDS. Todas ellas con un "importante expertise en c�mo las enfermedades cut�neas se manifiestan en la piel m�s oscura o dermatosis que inciden m�s en este tipo de piel, como el melasma", seg�n Gilaberte.La presidenta de la AEDV ha explicado que los dermat�logos est�n acostumbrados a identificar las enfermedades dermatol�gicas con los colores que esas patolog�as tienen en la piel blanca. "Si esa piel tiene m�s melanina, va a tener m�s color marr�n o negro y, por tanto, lo rojo es gris y nos dificulta la identificaci�n. A veces tienen otros patrones diferentes, un mayor predominio perifolicular... por tanto, es muy dif�cil el diagn�stico y mucho m�s complejo el manejo", comenta.En este sentido, Ricardo Fern�ndez de Misa, presidente ejecutivo del 53� congreso y de la secci�n canaria de la AEDV, ha indicado que para los especialistas la dermatolog�a es muy compleja porque es "muy subjetiva". "Tenemos muy pocos par�metros que podamos cuantificar como en la diabetes una cifra de glucemia, oor ejemplo, y para nosotros el rojo es un color fundamental en sus diferentes escalas. Pero en las pieles oscuras no hay rojos, son todo grises, marrones, negro, azulado... o sea, ya partiendo de ah� nos lo ponen dif�cil". Afortunadamente, ha comentado Fern�ndez, las pieles oscuras, aunque lo sufren tambi�n, pero tienen menos incidencia de c�ncer de piel "porque tienen m�s melanina y eso se traduce en mayor protecci�n". Fern�ndez considera que el diagn�stico del c�ncer no es lo m�s dif�cil en la piel de color, "quiz� sea m�s complicado las enfermedades inflamatorias".Los especialistas remarcan que es algo que ha estado olvidado incluso en los tratados dermatol�gicos. "Tenemos libros de dermatolog�a que se han hecho por dermat�logos espa�oles, pero todos hemos estudiado con tratados ingleses y estadounidenses, que son internacionalmente reconocidos, y en esos libros puedes encontrar alguna foto de una piel de color, pero a lo mejor es un porcentaje del 10% de todas las fotos que encuentras en el libro", cuenta la presidenta de la AEDV que ha indicado que hay algunos libros concretos dedicados por completo a una patolog�a donde se ven m�s im�genes, pero "realmente es muy desafortunado y se han dado cuenta todas las sociedades cient�ficas y se est� trabajando este tema para que la representaci�n crezca. De hecho, Susan Taylor, que asiste al congreso, y es la �ltima presidenta de la Academia Estadounidense de Dermatolog�a, cre� el grupo Skin of Colour ya hace unos a�os porque consideran que esto es una cuesti�n de justicia social", detalla Gilaberte.