El aumento de la morosidad entre los jubilados encendió una señal de alerta sobre la situación financiera de los adultos mayores. El incremento del costo de vida, especialmente en alimentos, vivienda y medicamentos, llevó a que cada vez más personas recurran al crédito para cubrir gastos básicos y enfrenten dificultades para cumplir con esos compromisos.
En ese contexto, la abogada previsional Florencia Markarián analizó el crecimiento del endeudamiento, advirtió sobre los riesgos de los préstamos informales y explicó cuáles son los límites legales respecto de un eventual embargo de las jubilaciones.
Los gastos cotidianos impulsan el endeudamiento
La situación financiera de los jubilados se deteriora y el nivel de morosidad muestra un fuerte incremento. Según explicó la abogada previsional, Florencia Markarián, "para mayo del 26 la tasa de morosidad es del 11.4%", un dato que contrasta con el 4,1% registrado un año antes. "La diferencia es abismal, ha crecido bastante, es decir que los adultos mayores no le pueden hacer frente a esos compromisos financieros", sostuvo.
La especialista explicó que el problema no se limita a la actualización de las jubilaciones, sino al fuerte incremento de gastos esenciales que impactan con mayor intensidad en los adultos mayores. "La canasta básica refleja que en lo que más se gasta es en alimento, vivienda y medicación", señaló. En ese contexto, advirtió que muchos jubilados recurren al financiamiento para cubrir necesidades básicas y luego enfrentan el peso de los intereses. "Para poder hacer frente a estos gastos, los gastos básicos, se endeudan, no lo pueden pagar y viene el arrastre no solamente de la deuda que financian, sino también del pago de los intereses", remarcó.







