NoticiaAdvierten que la presión sobre los bosques y las fuentes hídricas exige una respuesta urgente del Estado, las comunidades y el sector privado.La Fundación ProSierra cumple 40 años liderando proyectos de conservación ambiental y desarrollo sostenible en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto: Fundación ProSierra.PERIODISTA30.07.2026 16:19 Actualizado: 30.07.2026 16:19

Hace 40 años, cuando la Sierra Nevada de Santa Marta aún estaba lejos de ocupar un lugar central en la agenda ambiental del país, un grupo de científicos, ambientalistas y líderes regionales decidió crear una organización con una misión: proteger el macizo montañoso costero más alto del planeta y preservar un territorio del que dependen millones de personas. LEA TAMBIÉN Ese esfuerzo dio origen, el 24 de julio de 1986, a la Fundación ProSierra Nevada de Santa Marta. Cuatro décadas después, la organización no solo continúa trabajando en la montaña. También se ha convertido en una de las instituciones con mayor experiencia en conservación ambiental en el Caribe colombiano, con más de 125 proyectos ejecutados y una red cercana a 75 aliados nacionales e internacionales.Su historia se entrelaza con la evolución de la Sierra Nevada, un territorio donde conviven cuatro pueblos indígenas, cientos de comunidades campesinas, una biodiversidad excepcional y las cuencas que abastecen de agua a buena parte de Magdalena, Cesar y La Guajira.Una apuesta que comenzó cuando pocos hablaban de sostenibilidadLos primeros años de ProSierra estuvieron marcados por estudios que hoy son considerados documentos de referencia para comprender el estado del macizo.Entre 1987 y 1988 desarrolló el Diagnóstico Integral de la Sierra Nevada; posteriormente lideró la Estrategia de Conservación de la Sierra (1991-1996) y participó en la construcción del Plan de Desarrollo Sostenible de la Sierra Nevada de Santa Marta, presentado en 1997.Sierra Nevada de Santa Marta Foto:Juan Pablo Rueda - EL TIEMPO.Con el paso de los años llegaron programas de cooperación internacional que ampliaron el alcance de la fundación. Entre ellos figuran Adopte un Acre, impulsado por The Nature Conservancy; el Programa para la Autogestión de Proyectos Piloto, respaldado por la Embajada de los Países Bajos; y el Proyecto de Aprendizaje e Innovación para el Desarrollo Sostenible de la Sierra Nevada (PAIDS), financiado mediante un préstamo de cinco millones de dólares del Banco Mundial. LEA TAMBIÉN Todos tuvieron un denominador común: combinar la conservación ambiental con alternativas productivas para las comunidades que habitan la Sierra.Del bosque al algodón ancestralLa experiencia acumulada permitió que la organización extendiera su trabajo hacia iniciativas de innovación productiva compatibles con la conservación.Uno de los casos más representativos ocurrió entre 2020 y 2021 con el rescate del algodón nativo ancestral, una variedad orgánica no transgénica cultivada históricamente por comunidades indígenas y campesinas.Santiago Giraldo Peláez, director ejecutivo de la Fundación ProSierra. Foto:Fundación ProSierra.En la estación ecológica El Congo, ubicada en Ciudad Antigua, se obtuvo la primera cosecha comercial de algodón orgánico nativo en Colombia.'''En el 2020 en la estación El Congo, Ciudad Antigua, a unos 1.000 metros de altura, se vivió la experiencia de lo que se podría considerar el rescate del algodón ancestral en este país. Se cosecharon los primeros 1.230 kilos de algodón semilla o algodón en rama y lo mejor de esto, materia prima de alta calidad, con fibra extralarga, resistente y de un blanco intenso''', recordó Santiago Giraldo Peláez, director ejecutivo de la Fundación ProSierra.Ese proyecto contó con el respaldo del programa de cooperación internacional +Algodón Colombia y permitió, junto con empresas textiles nacionales, desarrollar una colección de prendas elaboradas con algodón orgánico producido en la Sierra Nevada.La iniciativa continúa con la entrega de semillas de la variedad Gossypium barbadense a familias campesinas e indígenas para ampliar su cultivo en distintas regiones del país.La protección del agua sigue siendo el mayor desafíoSi existe una preocupación que atraviesa hoy el trabajo de la fundación es el deterioro progresivo de las cuencas hidrográficas de la Sierra Nevada.La entidad participa actualmente en proyectos de restauración como el Corredor de Conservación Ciudad Perdida-Cuenca del río Buritaca, desarrollado junto con Environomica Colombia y Whole Foods Market Foundation, que ha beneficiado a productores rurales mediante procesos de reforestación y fortalecimiento productivo.En la Sierra Nevada habitan cuatro pueblos indígenas. Foto:John Montaño- EL TIEMPOTambién lidera programas de compensación forestal en la Serranía del Perijá, en cumplimiento de obligaciones ambientales derivadas de la actividad minera en el Cesar.Sin embargo, para la organización, la recuperación de los bosques sigue siendo insuficiente frente a la velocidad con la que avanzan la deforestación y la degradación de los ecosistemas. LEA TAMBIÉN '''La Fundación es consciente del problema de agua en el Distrito de Santa Marta y de cómo disminuye el caudal de las fuentes abastecedoras no solo en el Magdalena, sino también en La Guajira y Cesar. Es importante proteger los ríos desde su nacimiento hasta la desembocadura''', afirmó Giraldo.El director advirtió que la pérdida de cobertura vegetal está afectando la regulación natural de las cuencas, poniendo en riesgo tanto la biodiversidad como el abastecimiento de agua para las poblaciones y las actividades productivas.Una tarea que trasciende a una organizaciónLa Fundación ProSierra sostiene que la conservación de la Sierra Nevada no puede depender exclusivamente de proyectos ambientales aislados.Sierra Nevada de Santa Marta Foto:Juan Pablo Rueda - EL TIEMPO.Su llamado apunta a fortalecer la articulación entre el Estado, las comunidades indígenas y campesinas, el sector privado, la academia y la cooperación internacional para construir una estrategia de largo plazo que garantice la protección del macizo.'''Sabemos que es una apuesta muy alta, pero la podemos lograr con el concurso de lo público y lo privado, campesinos e indígenas, el sector productivo y las organizaciones sociales, para priorizar acciones encaminadas a la conservación del bosque nativo y la protección del potencial hídrico''', señaló Giraldo. LEA TAMBIÉN Cuatro décadas después de su creación, ProSierra mantiene intacta la misión con la que nació en 1986: demostrar que conservar la Sierra Nevada de Santa Marta no consiste únicamente en proteger un paisaje. Significa asegurar el agua, la biodiversidad, la cultura y las condiciones de vida de millones de personas que dependen, directa o indirectamente, de lo que ocurre en el llamado corazón del mundo.LEONARDO HERRERA DELGANS periodista EL TIEMPO Caribe leoher@eltiempo.com y en X:@leoher70 Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.