El 83.2% de los participantes en Nicaragua percibió vigilancia o control social del Estado, según la consulta de Hagamos Democracia. (EFE/Jorge Torres)
La vigilancia o control social ejercido por el Estado es percibido en el 83.2% de los participantes que respondieron la consulta realizada en junio de 2026 por Hagamos Democracia Nic-CR. Este dato central, recogido entre 400 personas de 40 municipios y distritos de Nicaragua, forma parte de un informe que aborda el ambiente social, político y económico del país desde la perspectiva ciudadana.El documento señala que esta percepción de vigilancia coincide con reportes anteriores sobre control digital y presiones en el ámbito laboral. La organización explicó que los resultados fueron sometidos a un proceso de revisión para detectar y corregir posibles contradicciones, así como evitar duplicidades en la información antes de su análisis final.PUBLICIDADEn el plano económico, el 58.6% de los encuestados indicó que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos mensuales. Por su parte, el 55.8% manifestó que no logra costear el valor de la canasta básica de referencia, mientras que el 71.5% percibió un aumento en los precios de esa canasta durante los últimos tres meses. Estos datos reflejan una preocupación constante por el costo de la vida y las dificultades económicas de los hogares nicaragüenses.El informe también documenta que, desde la crisis de 2018 y con mayor intensidad después de las elecciones de 2021, se han reportado detenciones arbitrarias, persecución política, cierre de organizaciones civiles, exilio de periodistas y una reducción del espacio cívico. PUBLICIDADLas reformas constitucionales aprobadas en 2024 y 2025 consolidaron un modelo de copresidencia y reforzaron la concentración de poder en el Ejecutivo, junto con leyes que fortalecieron los mecanismos de vigilancia y control de las comunicaciones.El informe sobre Nicaragua reportó detenciones arbitrarias, persecución política, cierre de organizaciones civiles, exilio de periodistas y reducción del espacio cívico desde 2018. (Foto La Prensa)En el ámbito de los derechos humanos, la consulta —la número quince que realiza la organización desde diciembre de 2022— muestra que el 99.5% de los participantes considera prioritario atender la situación de las personas presas por motivos políticos y cesar la persecución. Además, el 96.1% estima que la presión internacional podría contribuir a una transición democrática, aunque su impacto dependerá del escenario político vigente.PUBLICIDADEsta radiografía ciudadana permite comprender cómo la percepción de vigilancia, los desafíos económicos y las restricciones políticas influyen en la vida cotidiana del país. El informe resalta que expresarse libremente representa un riesgo para muchas personas y que la represión estatal continúa incidiendo en el ambiente social.En cuanto a las expectativas políticas, solo el 40.1% de los encuestados considera posible que en 2027 se celebren elecciones libres en Nicaragua, y únicamente el 27.2% participa activamente en la vida política o social. Según Jesús Tefel, presidente de Hagamos Democracia, la baja expectativa de cambio se asocia más con la presión internacional que con una posible apertura gubernamental.PUBLICIDADRespecto a los servicios públicos, la percepción negativa es predominante. El 84.5% evaluó desfavorablemente la atención en salud pública, y el 92.9% opinó lo mismo sobre la educación pública. Además, el 91.1% reportó haber observado prácticas de adoctrinamiento político en instituciones educativas, especialmente dirigidas a niños y jóvenes.La organización aclara que esta consulta no equivale a una encuesta representativa de toda la población, sino que constituye un ejercicio de documentación de percepciones ciudadanas. Según Hagamos Democracia Nic-CR, el contexto de vigilancia y represión limita la expresión libre de opiniones y afecta la disposición de las personas a compartir sus experiencias en Nicaragua.PUBLICIDAD









