Hernán Lacunza confirmó sus aspiraciones presidenciales para 2027 dentro del PRO y marcó distancia del oficialismo libertario al exigir una identidad partidaria independiente, en medio de una solapada pero tensa interna amarilla donde Mauricio Macri evalúa su propio intento de retorno al sillón de Rivadavia. "Le va a hacer bien al país que haya opciones liberales, de corte liberal, pero con otra jerarquía institucional que es lo que más flaquea el gobierno. Falta 18 meses para las elecciones pero tengo esa vocación", primereó el economista y luego, ante la presión del periodista, el dirigente dio el si.
Durante la entrevista en el programa de Eduardo Feinmann de A24, el exfuncionario reconoció abiertamente sus intenciones electorales al señalar: “Me gustaría ser candidato a presidente del PRO”. Al ser consultado sobre el panorama político y el vínculo con la administración de Javier Milei, analizó con cautela el escenario actual y advirtió sobre la necesidad de posicionamiento propio: “El PRO tiene que tener una opción independiente del gobierno, no con La Libertad Avanza, con la cual tenemos afinidades en el plano económico, pero diferencias en el plano institucional y político”.
Las declaraciones del ex ministro de Hacienda agitan el tablero interno de Propuesta Republicana, un espacio que transita un delicado proceso de reordenamiento y disputas de liderazgo de cara al año que viene. La incertidumbre principal se concentra en los movimientos del expresidente Mauricio Macri, quien mantiene cuotas de poder decisivas y amaga recurrentemente con encabezar una nueva postulación o tutelar el armado nacional, generando tensiones con los dirigentes territoriales que reclaman renovación generacional y horizontalidad en la toma de decisiones. La convivencia o colisión discursiva con los libertarios divide aguas en el partido, entre quienes priorizan una fusión legislativa absoluta y aquellos que, en sintonía con Lacunza, reclaman marcar matices republicanos e institucionales.










