0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl Barcelona ha recibido este jueves en el stage de pretemporada de Birmingham la notificación de la denuncia que ha presentado el Atlético de Madrid a la FIFA y a la Federación (RFEF) porque consideran que el club azulgrana ha intentado fichar a Julián Álvarez forzando una salida por una cantidad inferior a su cláusula de rescisión de 500 millones de euros siguiendo procedimientos inadecuados con un jugador con contrato en vigor hasta el 2030. La denuncia se formalizó el 30 de junio y el Barcelona ha recibido la notificación este jueves a través de la RFEF, responsable de canalizar este tipo de demandas. El club blaugrana estudiará los plazos de respuesta y presentará alegaciones en los próximos días. El Atlético tomó la decisión de denunciar al Barcelona el pasado 23 de junio tras escuchar a Julián Álvarez en el Mundial al término del encuentro entre Argentina y Austria. En ellas, el atacante señaló que “lo mejor para todos es una transferencia” y quiere “cumplir” su “sueño”. Lee tambiénCon todo, pese a no existir pruebas documentadas, el club colchonero cree que el Barcelona está detrás de toda esa estrategia para que el futbolista se pronunciase públicamente en pleno Mundial sobre su deseo de abandonar el Metropolitano. “El Barcelona nos falta al respeto, creen que pueden ningunearnos”, protestó Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid. “Nuestra responsabilidad es defender los intereses del Atlético de Madrid y por eso vamos a presentar una denuncia ante FIFA contra el Barcelona por negociar con un jugador con contrato en vigor durante el periodo protegido”, expresó el directivo a EFE.“Julián tiene un sueño y los atléticos también tenemos sueños”, le respondió Gil Marín, que confirmó la reunión entre el jugador y el club en la que les expresó su deseo de cambiar de aires. “Es cierto que ha hablado con nosotros, pero también lo es que él conoce perfectamente nuestra postura porque hemos sido muy claros: el Atleti no quiere transferir sus derechos. Es un gran jugador y estamos muy orgullosos de que juegue con nosotros”, aseguró el consejero delegado.Julián Alvarez tiene contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de eurosEl delantero de 26 años, quiere ir al Barcelona. Y el Barcelona quiere a Julián. De hecho, el pasado 27 de mayo, Joan Laporta y Deco se reunieron en un hotel con Fernando Hidalgo, representante del futbolista donde se pactaron las condiciones de un contrato por cinco temporadas. En la cena también participaron Juanma López, agente de Dani Olmo y Joan Garcia, que, gracias a su buena relación con el Atlético, ejercía de intermediario en la operación.La negociación del BarcelonaEl Barcelona presentó una propuesta formal al Atlético de 100 millones de euros que no obtuvo una respuesta formal. Sí la recibió a través de los canales oficiales del Atlético, que denunció una “campaña de acoso y derribo” sobre el atacante. “Pero, claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir jugadores”, publicó la entidad madrileña.“Nos mienten a nosotros, al jugador, a los medios de comunicación y mienten también a su propia afición. Intentan hacer creer a todos que pueden aspirar a afrontar una operación para la que en realidad no están capacitados. No es la primera vez que el Barcelona actúa así y el mundo del fútbol es perfectamente consciente. El año pasado hicieron algo muy parecido a Nico Williams y al Athletic Club”, sentenció Gil Marín.Antes de que Gil Marín rompiera su silencio, en el Barcelona mantenían la convicción de que la operación por Julián Álvarez seguía viva. “¿Cómo vamos a hacer una nueva oferta si no respondieron a la primera?”, era la reflexión interna tras no recibir contestación a la propuesta inicial de 100 millones. Pese a ello, la hoja de ruta pasaba por reactivar la ofensiva una vez terminara el Mundial, convencidos de que todavía existían opciones de cerrar el fichaje por esa cantidad y otros 20 o 30 en variables. “Pero la oferta del Barça no es sine die. Tiene fecha de caducidad”, advertía Laporta, que lideraba entonces personalmente la negociación.Además, en la directiva azulgrana existía un profundo malestar al entender que Mateu Alemany, encargado de canalizar la negociación, no trasladó la oferta a Gil Marín. Esa falta de comunicación habría provocado una confusión en torno a la propuesta azulgrana. De hecho, el propio Joan Laporta reveló posteriormente que mantuvo una conversación directa con Gil Marín para aclararle personalmente las condiciones de la oferta y resolver lo que definió como una “confusión al principio en cuanto a la oferta”. Pero Gil Marín no ha dado su brazo a torcer y el Atlético ha denunciado al Barcelona.Redactora de La Vanguardia desde 2018. Sigue la actualidad deportiva del FC Barcelona. Colabora en RAC1, Catalunya Ràdio y TV3. Licenciada en Periodismo por la UAB y en Publicidad y RR.PP. por la UOC