ESPA�ALos residentes de esta localidad han podido regresar a sus casas una vez el fuego ha quedado estabilizadoReparto de comida en el puesto de mando de NavaluengaE.M.Mario S�ez MadridActualizado Jueves,

julio

11:38Audio generado con IAEn Navaluenga, los vecinos recobraron el aliento tras una de las semanas m�s tr�gicas que recuerdan. Los cerca de 200 residentes de esta localidad abulense que permanecieron alojados en el polideportivo ya han regresado a sus casas de forma escalonada, mientras que la mayor�a de las casi 2.000 personas que fueron desalojadas de la urbanizaci�n situada al sur del t�rmino municipal, en su mayor�a propietarios de segundas viviendas, optaron por volver a su lugar de residencia habitual.En conversaci�n con EL MUNDO, el alcalde del municipio, Armando Garc�a Cuenca (PP), hizo balance de la gesti�n de una emergencia que, a pesar de la cercan�a de las llamas, no dej� v�ctimas ni da�os materiales. �Hemos primado la seguridad de las personas. El monte con los a�os se recuperar�, pero una vida humana es imposible repararla�, sostuvo.Durante los momentos m�s cr�ticos, la velocidad del fuego hizo temer lo peor. ��ramos incapaces de controlarlo. Avanzaba hacia las viviendas con una rapidez y una virulencia que yo dec�a: esto es imparable�, record�. Entre las im�genes que m�s le marcaron destac� la destrucci�n de parte del casta�ar de La Pedriza, con ejemplares de m�s de cinco siglos, adem�s de la incertidumbre de tener que pedir a cientos de vecinos que abandonaran sus hogares sin saber qu� encontrar�an al volver.La orograf�a tambi�n jug� en contra de las labores de extinci�n. Las pendientes, que alcanzan hasta el 50% en algunos puntos, dificultaron el acceso de los medios terrestres y obligaron a depender durante horas de los recursos a�reos. �Hasta que el fuego no baj� a zonas accesibles era muy dif�cil combatirlo�, explic� el alcalde, que considera que la coordinaci�n entre administraciones fue uno de los factores clave para evitar consecuencias a�n peores.Ahora, con la gente de vuelta y el incendio estabilizado, Garc�a cree que la principal lecci�n es la necesidad de prepararse para un escenario que �volver� a pasar�. Reclama m�s medios para afrontar posibles tragedias y una reflexi�n sobre la gesti�n de los montes. �Los veranos ser�n as�. Tenemos que pensar c�mo gestionar mejor el futuro de nuestro patrimonio natural�, concluy�.