Un agente de la Policía Municipal de Pamplona ha sido condenado a dos multas y con la retirada del carné de conducir durante un año por robar una furgoneta de patrulla mientras estaba ebrio el primer día de Sanfermines. Además, en el vehículo también se encontraban cuatro menores de edad “sin los debidos sistemas de retención infantil”, uno de ellos “encima” del propio procesado.

El agente de la Policía Municipal estaba fuera de servicio cuando, sobre las 16:30 del día 6 de julio en Pamplona, “acudió a dependencias policiales donde cogió las llaves del vehículo oficial”, una furgoneta Mercedes-Benz Vito, “y lo condujo saliendo del garaje de dichas dependencias” por Cuesta de la Reina, calle en la que se encuentran las bocas de garaje de la comisaría, según recoge la sentencia.

Tan solo ocho minutos después, tal y como recoge el relato judicial, el condenado volvió al mismo garaje e intentando aparcar el vehículo lo chocó contra “una columna con la parte trasera”, aunque no produjo “daños aparentes al mismo”.

“Todo ello tras haber ingerido sustancias alcohólicas en cantidad suficiente como para quedar incapacitado física y psíquicamente para conducir, con grave riesgo para la circulación”. Además de llevar en el vehículo a cuatro menores “sin los debidos sistemas de retención infantil”, uno de ellos “de muy corta edad” sentado “encima” del agente fuera de servicio, se plasma.