La Unión Europea quiere aprovechar la carrera global en inteligencia artificial para aupar su soberanía industrial. Lo hace ante la sombra de que los gigantes tecnológicos estadounidenses se hagan con el control de un sector llamado a definir el futuro del trabajo. La Comisión Europea ha lanzado este jueves un concurso público para impulsar la construcción de siete gigafábricas de inteligencia artificial y movilizar 30.000 millones de euros en inversión.La Unión Europea trata mejorar en capacidad tecnológica en un movimiento por romper dependencias de terceros países y crear gigantes empresariales que puedan competir a nivel global en la esfera digital. Las siete gigafactorías contribuirán al desarrollo de la capacidad de computación comunitaria.

Es así que esos 30.000 millones se canalizarán a través de 10.000 millones de contribuciones europeas y nacionales y otros 20.000 millones de euros que se esperan movilizar por parte de la industria. Los centros de inteligencia artificial contarán con procesadores de inteligencia artificial avanzados, software y tecnología en la nube, conectividad de alta velocidad y centros de datos de alta eficiencia energética.

Esta convocatoria se dirige a consorcios que permitan aunar los intereses empresariales, de las entidades públicas e inversores. Cada gigafábrica de inteligencia artificial se establecerá en un solo Estado miembro, aunque puede estar compuesto de diferentes centros dispersos por su territorio.