Los cacareados informes de los exprimer ministros italianos Enrico Letta y Mario Draghi identifican un conjunto específico de sectores estratégicos y palancas industriales en los que la Unión Europea debe unificar políticas de forma urgente para garantizar su soberanía económica y tecnológica para competir con Estados Unidos y China. Uno de los problemas del Viejo Continente es que no tiene grandes campeones en el ámbito tecnológico, frente a les big tech estadounidense y les feroces startups chinas de inteligencia artificial (IA).

En este contexto, la empresa tecnológica Openchip ha dado a conocer este jueves que ha culminado el desarrollo de BER10, un chip soberano europeo, gestado en España en un plazo de dos años y medio.

En un comunicado, recogido por varias agencias, Openchip lo ha descrito como “un chip soberano diseñado para proporcionar a los sectores más críticos de Europa el control sobre la tecnología sobre la que se ejecutan sus datos más sensibles”.

La empresa ha precisado que se trata de un chip basado en arquitectura abierta RISC-V, el primer prototipo avanzado de esta empresa. Se trata de una pieza física de silicio y ya está preparado para que empresas y centros de computación puedan probarlo y usarlo en sus proyectos.