España afronta un agosto marcado por el calor extremo, pero los mapas meteorológicos empiezan a dibujar un posible cambio de tendencia. Tras encadenar varias olas de calor y registros cercanos o superiores a los 40 grados, la segunda mitad del mes podría traer más inestabilidad, tormentas y temperaturas menos intensas. La previsión estacional de la Agencia Estatal de Meteorología mantiene como escenario principal un verano más cálido de lo habitual. Según la Aemet, «el verano climatológico, compuesto por junio, julio y agosto, presenta como escenario más probable el de temperaturas superiores a lo normal en todo el país». El organismo también contempla que las precipitaciones puedan superar los valores medios, aunque admite una incertidumbre mayor en este apartado. Esa posibilidad estaría relacionada con un aumento de los episodios tormentosos, capaces de dejar acumulaciones importantes en periodos breves y de forma muy irregular. Un cambio de patrón a partir del 10 de agosto Las últimas tendencias analizadas por Meteored apuntan a una posible modificación del patrón atmosférico alrededor del 10 de agosto. La fase más intensa de la canícula podría dar paso a un ambiente menos extremo y con una mayor presencia de chubascos. «Esta es una tendencia con la que vienen insistiendo los mapas desde hace semanas: la canícula podría acabar con ambiente más inestable», señalan. Desde el portal especializado explican que agosto registra de media algo más de 20 litros por metro cuadrado, aunque la distribución de la lluvia suele ser muy desigual. Buena parte de esas precipitaciones se producen en forma de tormentas, especialmente en zonas montañosas y del este peninsular. Algunos sectores del Pirineo, Teruel y el litoral central de Cataluña pueden presentar un comportamiento más húmedo durante este mes debido a los aguaceros convectivos. También comienzan a aparecer los primeros episodios de lluvias torrenciales propios del final del verano en el Mediterráneo. TE PUEDE INTERESAR Durante los primeros 10 días del mes, las precipitaciones se situarían por debajo de la media en gran parte de España. Pero entre el 10 y el 17 de agosto se produciría el posible giro. Esa semana, muchos mirarán al cielo esperando cielos despejados para poder observar con claridad el eclipse del 12 de agosto y el máximo de las Perseidas. Según Meteored, podría dejar lluvias algo superiores a las habituales en la vertiente mediterránea. En cambio, las comunidades del oeste mantendrían un escenario más seco. Las dos últimas semanas de agosto El cambio más importante podría llegar durante la segunda mitad de agosto. «Para las dos últimas semanas de agosto, España podría convertirse en un nido de tormentas, según el modelo europeo», advierte Meteored. Los mapas muestran anomalías positivas de precipitación en amplias zonas del este peninsular, Baleares, áreas montañosas del interior y algunos puntos del Cantábrico. La posible formación de una cresta de bloqueo en el Atlántico, menos sólida y más móvil, favorecería un chorro polar ondulado y la llegada de bolsas de aire frío. Ese escenario permitiría que las temperaturas se acercaran progresivamente a los valores propios de la época. Meteored considera posible que agosto termine con registros próximos a la media en buena parte del país, aunque recuerda que se trata de una tendencia a medio plazo y todavía puede experimentar cambios. España afronta un agosto marcado por el calor extremo, pero los mapas meteorológicos empiezan a dibujar un posible cambio de tendencia. Tras encadenar varias olas de calor y registros cercanos o superiores a los 40 grados, la segunda mitad del mes podría traer más inestabilidad, tormentas y temperaturas menos intensas.
España puede convertirse en un nido de tormentas en la segunda mitad del mes de agosto, según Meteored
El país afronta un agosto marcado por el calor extremo, pero los mapas meteorológicos empiezan a dibujar un posible cambio de tendencia







